Run DMC & Aerosmith: Walk this way (1987). La fusión de hard rock o heavy metal con el rap ha dado material de primera. Para mi gusto, esta versión supera la original.
Yo there’s a Backstroke lover always hidin’ ‘neath the covers
Till I talked to your daddy he say
He said you ain’t seen nothin’ till you’re down on a muffin
Then you’re sure to be a changin’ your ways
I met a cheerleader was a real young bleeder
Oh the times I could reminisce
‘Cause the best things of lovin’ with her sister and her cousin
Only started with a little kiss
Like this
Seesaw swingin’ with the boys in the school
And your feet flyin’ up in the air
Singin’ hey diddle diddle
With your kitty in the middle of the swing like you didn’t care
So I took a big chance at the high school dance
With a missy who was ready to play
Wasn’t me she was foolin’ ’cause she knew what she was doin’
And I knowed love was here to stay
When she told me to
Walk this way
Walk this way
Walk this way
Walk this way
Walk this way
Walk this way
Walk this way
Walk this way
Just gimme a kiss
Like this
Schoolgirl sleezy with a classy kinda sassy
Little skirt’s climbing way up the knee
There was three young ladies in the school gym locker
When I noticed they was lookin’ at me
I was a high school loser never made it with a lady
Till the boys told me somethin’ I missed
Then my next door neighbor with a daughter had a favor
So I gave her just a little kiss
Like this
Seesaw swingin’ with the boys in the school
And your feet flyin’ up in the air
Singin’ hey diddle diddle
With your kitty in the middle of the swing like you didn’t care
So I took a big chance at the high school dance
With a missy who was ready to play
Wasn’t me she was foolin’ ’cause she knew what she was doin’
When she told me how to walk this way
She told me to
Walk this way
Talk this way
Walk this way
Walk this way
Walk this way
Walk this way
Walk this way
Talk this way
Empezando por el final de la semana recién finalizada, Aerosmith se llevan el protagonismo. Grupo mítico venido a menos (…o no?), los de Boston son posiblemente el grupo más contestado de los últimos años (¿Guns n’Roses aparte?), al menos en el entorno rockero –ya que han conseguido una nueva base de seguidores incondicionales–. Precisamente, hace un par de meses, el amigo Jordi Sanchez-Crespo discutía con otros colegas routiers sobre la necesidad de seguir apostando o no por Aerosmith. Y él, debía ser el único que sí lo hacía. Pero leyendo su crónica del concierto de anoche, ya se debe estar arrepintiendo.
Yo por el contrario, soy de opinión contraria y no me los acabo de cargar, aunque su material reciente no me interese en absoluto. También un gran fan de Aerosmith desde que los descubrí con Permanent Vacation (1987), no me he perdido ninguna de las 3 actuaciones que Tyler, Perry & Co. han dado desde entonces en Barna. La primera, en la gira de Get a Grip (1993), con Mr. Big de teloneros, fue lógicamente excepcional. Un grupo en estado de gracia, con tres grandísimos discos recientes a sus espaldas (entonces, aún la mayoría tenía una buena opinión de Get a Grip… que yo aún conservo). La última, en 1999, presentando uno disco ya malo y con Black Crowes de teloneros en un Palau Sant Jordi a media entrada; un fiasco, vamos, y eso que los Crowes, que tampoco estaban en su mejor momento, se comieron vivos a sus mentores en aquella cita.
Desde entonces, apenas he vuelto a ponerme un disco de Aerosmith, aunque cuando ocasionalmente he recuperado los clásicos, he recuperado la fe. Y así es que cuando se anunció su show único en España, no dudé ni por un momento en comprar entrada. Como hacía pocos dias que se anunciaba que Tyler dejaba el grupo, pensé que -desmentida la noticia… recuerda que intercambié twitts con Joe Perry, aún alucino!- ésta sería la última ocasión de verlos en vivo, al menos con formación original. Y visto lo de anoche, creo que así será.
De entrada, confirmo que a mi me gustó lo que vi. Estaba a unos 15 metros del escenario, o sea que tenía buena visión. El sonido desde ahí fue bastante bueno, y ver a Tyler y Perry de cerca en acción (en el 93 estaba aún más cerca) siempre es un espectáculo. El inicio fue para caerse de culo y me las prometía muy felices: Love in an elevator y Back in the saddle de un tirón, un subidón.
Llevaba dias con Back in the saddle en el cerebro, tras escucharla de intro en los conciertos de Cinderella y Kiss, y me retorcía pensando en si iban o no a tocarla en vivo sus autores.Y lo hicieron. Fue una de las entradas más mágicas que recuerdo en tiempo. Pero en seguida se chafó la fiesta. Falling in love dio inicio a casi una hora de show que me enfrió demasiado (sólo salvada por Eat the rich y Cryin’… ¡sí!, me gusta la canción!). Aunque la mayoría de la gente pensaba lo contrario. Porquerías como Pink o Jaded fueron coreadas por el público que me rodeaba como si les fuera la vida en ello y disfrutaron más con el material de la última época que con la parte final del show, cuyo set principal finalizó con una brutal Draw the line.
Durante algunos momentos se percibió el mal rollo existente entre Steven Tyler y Joe Perry, especialmente cuando finalizando un tema, Tyler golpeó con el pie de micro en el pecho del guitarrista y éste le dijo de todo y se marchó cabreado hacia el fondo del escenario. Tyler, viendo que la había cagado, se acercó un par de veces durante los siguientes minutos a recuperar la sintonia, pero Perry no estaba por la labor. Estoy seguro, no obstante, que gran parte del público ni se fijó en esos detalles, ya que ambos son auténticos magos de la escena, y dominan a la perfección las poses y la posición en el escenario, especialmente cuando se lucían sobre la pasarela central, juntos o revueltos. Por cierto, que Perry cada dia recuerda más físicamente a Keith Richards, al de los 80′s, con corte de pelo y algun mechón blanco, y camisas largas ondeando. En fin, dos hachas.
Luego, los bises, con Dream On y dos killers seguidas: Walk this way y Toys in the attic. Ufff!, si todo hubiese sido como el principio y el final, otro gallo cantaría. Demostraron un dominio de las tablas brutal, una potencia instrumental como banda para asustar a los mismísimos Stones, y tienen un cancionero que a base de hits es imparable… Aunque si eliminasen el material post 1995 lo de ayer hubiese sido arrollador. Por mi parte, me dispongo a recuperar todo el material de Aerosmith de mis estanterías y a disfrutarlo, pensando que esta ha sido posiblemente mi última vez en comunión escénica con los Toxic Twins.
Ojedando los videos anteriores, dime si aunque sólo por esos minutos, no valió la pena acudir al St. Jordi.
Veinticuatro años llevaba esperando asistir a una actuación de Cinderella, aquella banda de Philadelphia comandada por Tom Keiffer, excepcional guitarrista y un cantante muy especial, con timbre tipo Steven Tyler. Y cuando ya lo daba por imposible, a finales del pasado año corrió el rumor de que vendrían a Europa. Y yo, que pensaba desplazarme a donde fuese, festival heavy incluido, ya intuía -y así lo escribí en mi último post del 2009- que los veríamos… aunque resultaba inimaginable el que los fuesemos a ver a tan pocos kilómetros y donde debe ser, en una sala.
Desde que los descubrí con su primer disco, Night Songs (1986), se conviertieron en una de mis bandas favoritas de aquella época. Por supuesto, la edición de Long Cold Winter (1988) -sin dudarlo, uno de los mejores discos de la historia del rock- acrecentó mi nivel de fanatismo por ellos y desde que presencié por televisión su mítica actuación en el Moscow Peace Festival en el ’89 el recuerdo del riff de Gipsy Road en aquella actuación persiste en mi mente. Comentaba César Martin en el último Popular1 que también aquella actuación la tiene muy presente, como si hubiese estado allí, y me ocurre exactamente lo mismo. Y eso que acompañaban a Cinderella nada más ni nada menos que ¡Ozzy Osbourne, Bon Jovi, Skid Row, Scorpions y Motley Crue!!! Pero lo de Cinderella fue sublime. Y ayer éramos muchos los que nos conjuramos para hacer de la vuelta de Cinderella a Europa, donde no tocaban desde 1991, creo, algo memorable.
Tras unos teloneros maduritos con decente reminiscencia a Iron Maiden, Stormzone, y con diez minutos de retraso que se hacían eternos, se apagan las luces y suenan como intro Aerosmith: Back in the saddle. Y al finalizar el tema, van saliendo a escena, primero Jeff LaBar (que para los bises se pondría “la roja”, como mi amigo Enrique antes para La Sexta), luego Fred Coury y casi el tiempo Eric Brittingham y Tom Keiffer, que se acerca a las primeras filas y saluda en plan estrellona. Y arrancan con Second Wind.
Tenía a mi lado a un tipo berreando la canción, pero enseguida se dio cuenta de que no podía llegar al tono agudo de Keiffer y lo dejó enseguida. El público, ya enseguida, se puso a tono, y al tercer tema, Somebody save me, ya coreaba los oeoeoe típicos de estas tierras. Y desde las primeras filas respiramos aliviados, pues algunos agoreros llevaban dias diciendo que apenas se habían vendido doscientas entradas anticipadas y que se esperaba pinchazo. Lo cual hubiese resultado imperdonable ante lo histórico de la actuación.
El concierto, que se preveía corto pero intento, fue justo eso: corto pero intenso, con momentos memorables como Fallin’ Apart at the Seems, con todo el mundo coreando el estribillo. Y por supuesto, las baladas, que como gran grupo hardrockero las bordan. Heartbreak station junto a Coming Home, sonaron mágicas.
Otro de los momentos baladísticos fue la interpretación de Nobody’s fool, donde ahí sí, se notó a Tom Keiffer justito de voz y resoplando un poco. Y eso a pesar de que las diversas operaciones de garganta, y el reaprendizaje vocal a que se ha visto sometido, no han hecho especial merma en su tono vocal, que recordemos, ha sido el motivo por el que este grupo, llamado al olimpo del rock, estuvo en barbecho casi una década, desde mediados de los noventa.
El setlist, básicamente el mismo que llevan haciendo durante los últimos veinte años, fue corto, de trece temas y unos 70 minutos, con cinco canciones de Night Songs, seis de Long Cold Winter y dos de Heartbreak Station. Tocan todo lo que deben tocar y se dejan tres o cuatro que hubiesen permitido llegar a la hora y media y, por tanto, a una duración decente. No suena nada de su cuarto y por ahora último disco de estudio, Still Climbing (1994) y eché en falta la maravillosa The More Things Change, pero sonó The Last Mile, que no la esperaba. Y algunas, no por esperadas, me dejaron un recuerdo imborrable: Somebody Save Me y… Gipsy Road. Un sueño hecho realidad disfrutarla en vivo.
Por cierto, que no podía ser de otra forma, había bastantes extranjeros en la sala, italianos, ingleses… Muchos foreros del Azkena también y alguna cara vista de conciertos en Barcelona a la que pude poner nombre. Y al final, incluso vimos a Pilar Rubio, la famosa presentadora de la tele, que supongo que debía estar también encantada con la actuación. Aprovecho el post para mandarle un saludo y un “gracias” a Robert Mills, promotor artífice de la actuación.
Y esto te lo podía haber avisado antes: este video final que sigue, con los highlights del concierto (de hecho, fragmentos de todos los temas), puede sustituir perfectamente toda esta crónica: 8 minutos que valen más que mil palabras.
El 27 de junio, justo saliendo de un fin de semana de infarto (24 Kiss, 25 Kiss en Azkena, 26 Chris Isaak en Azkena), Aerosmith actuarán por cuarta vez en Barcelona. Las entradas se pondrán a la venta la semana próxima y yo empiezo a calentar motores.
Da igual que no hayan publicado un buen disco en los últimos diez años: hablamos de Aerosmith!! Y de Rocks! Y de Toys in the attic! Y de Pump! Y de Permanent Vacation! Y los últimos rumores difundidos apuntaban a que el megafrontman del grupo Steven Tyler, se iba de la banda. Así que nuestra sorpresa es mayúscula al ver fechas de Aerosmith para dentro de unos meses, semanas después de la rumorología.
Casualmente, aprovecho el intermedio de Polònia (el Aznar de la peineta ha sido tremendo) para entrar en Twitter, y veo que Joe Perry, uno de mis ídolos musicales, el tipo de la foto interior de Pump que luce orgulloso una Gibson Les Paul Standard negra (la imagen esa fue la que me decidió a comprar mi Les Paul Standard negra de igual modelo) está twitteando a propósito de un programa de la tv americana sobre la sanidad. Total, que se me ocurre mandarle un twitt.
Echale un vistazo a los Tweets de la barra lateral: le pregunto a Joe Perry si vienen con Steven Tyler y su respuesta no puede ser más clara: Sí y dispuestos a rockear!!!: RT @AdmiralPerry “Yes Its Aerosmith with all original members Tom, Brad, Steven , Joey and myself. Locked Cocked and Ready to Rock”
Esta noche inauguro la temporada de conciertos con Mr. Big, que vuelven con formación original. Un grupazo, con algunos de los mejores músicos del mundo del rock, y a los que sólo vi hace años, en 1993, abriendo para Aerosmith. En aquella ocasión, aunque los conocía ya desde su primer disco, la emoción por ver a Tyler & Cía me impidió disfrutar del concierto, pero esta noche me desquito.
Hace diez años que Black Crowes no pisan España. Pero esta vez parece que va en serio. Se cayeron del Azkena Rock Festival hace cuatro o cinco ediciones y esta vez seguro que no ocurre. Somos contemporáneos de una de las mejores bandas de rock’n'roll de la historia y estos diez años sin verlos en nuestros escenarios estaban siendo peor que el dia a dia de un yonki sin pasta en busca de jaco. Ya tengo mi reserva en Vitoria para el 15 de mayo y el dia 3 voy a comprar el abono del festival. La edición promete cartelón.
Descubrí a Black Crowes gracias al Popu, como a tantos otros grupos, en 1990, cuando los hermanos Robinson debutaron con aquel stoniano Shake your moneymaker. Los vi por primera vez en su primera visita a España, diciembre de 1992, gira de su segundo Southern Harmony and Musical Companion, en una semana en la que también vi a Izzy Stradlin y me perdí a Keith Richards, todos en Zeleste, y fue aquella una de las actuaciones de mi vida, de la cual conservo el cartel promocional colgado en el comedor de mi casa y el video que emitieron en el Canal 33 catalán en mi videoteca.
Como soy un tio responsable no acudí al concierto en el recinto de la Vall d’Hebrón en 1994, gira de Amorica, porque al dia siguiente tenía un examen de derecho Penal (¡hay que joderse, seré capullo! para lo que me ha servido). Pero en cambio, otra vez en Zeleste, disfruté lo inimaginable en su gira de Three Snakes and One Charm (1996), a pesar de que estaban en su época más densa. Luego, tres años más tarde, se merendaron a Aerosmith, a quienes teloneaban, en el Palau Sant Jordi, gira de By your side. Y en el 2001 (¿o fue en el 2002?) me fui al Montreaux Jazz Festival suizo con unos colegas, para ver a los Crowes teloneando a Neil Young. Concierto histórico, gira del infravalorado Lions.
Y desde entonces, nada. Así que ya cuento los dias. Muero de impaciencia. Si aún no los has visto, ni lo dudes: un concierto suyo es una de las experiencias definitivas que te ofrece la vida.
… por qué la prensa deportiva es la más leída del país. Los posts futboleros de estos últimos dias han tenido más visitas y comentarios que casi casi todos los otros juntos.
* Suena: el primero de Aerosmith (¡qué grande es Mama Kin!) mientras contesto comentarios y enseguida me pongo con un post pseudomusical.
Colega, hoy 26 de marzo es mi cumpleaños. 37 añitos ya. Bueno ya lo celebré hace unos dias y cómo no podía ser de otra forma, regalos musicales y dvd. Entre ellos, la caja CD+DVD del 30 aniversario de Tom Petty & The Heartbreakers, que incluye la peli dirigida por Peter Bogdanovich y sobre la que hay un buen artículo en el penútimo número del Ruta66, , la serie Twin Peaks (en la que estoy enfrascado -¡tremendísimo y surrealista episodio 8!) y alguna cosa más. Hoy justo además me ha llegado otro paquete USA con el que completo lo que me faltaba de los Stones en sus reediciones superremasterizadas del 2002 (o sea, que ya tengo alguna copia más de Aftermath, Between the buttons, Got life if you want it!, etc.). Y también me ha llegado el Warpaint de los Crowes. Ya contaré.
Por cierto, ¿sabes quien cumple años también el 26 de marzo? Dianna Ross (nacida en 1944), el Smashing Pumpkins James Iha (1968) y Mr. Steven Victor Tallarico, Steven Tyler para la posteridad, la voz de Aerosmith (sólo que él nació en el 48, vamos que cumple 60). ¡Ojo a la foto! Ni David Johansen ha tenido esta pinta puta jamás. Y de propina, te linko un par de videos del youtube con Tyler interpretando los clásicos gospel americanos Lean on me y Amazing Disgrace en la Church of Today de Detroit hace un año aprox.
Y de propina, te linko un par de videos del youtube con Tyler interpretando los clásicos gospel americanos Lean on me y Amazing Disgrace en la Church of Today de Detroit hace un año aprox.
Sólo para tus ojos, unos videos que prueban la grandeza de los Young brothers y de su inmortal You shook me all night long.
Actuación de AC/DC en el Rocknroll Hall of Fame con intervención estelar de Steven Tyler de Aerosmith. Te juro que cuando he visto salir a Tyler a escena se me han puesto los pelos de punta (por cierto, Tyler y yo somos del 26 de marzo; acuérdate de felicitarnos). Mola ver como a los dioses también se les cae el cabello.
Shania Twain interpretando en clave country You shook me all night long. Shania es la mujer de John “Mutt” Lange, productor de las obras maestras de AC/DC (y Def Leppard, entre otros).
Incluso otras superestrellas como Celine Dion y Anastacia se echan al monte… la rubia con más clase y estilo, amén de mejor voz. Te habrás fijado que tanto Shania como estas de abajo cambian el género de la canción y hablan de hombres allí donde la original nombra mujeres.
Y finalmente, otro tema no menos mítico de AC/DC, Back in Black, intrpretado en vivo por Shakira. Me hubiese gustado ver la interpretación a duo entre Shakira y Alejandro Sanz