Han pasado ya varios años desde que vi por primera y única vez a The Last Vegas (13/10/2007) y como me perdí sus posteriores visitas (no tengo claro si una o dos) tenía muchas, pero que muchas ganas de ver la evolución de la banda sobre un escenario.
A nivel discográfico y musical, el avance del grupo ha sido espectacular, desde su debut Lick’em and leave’em (2003), con banda de cuatro miembros y un estilo high-energy aún falto de realmente grandes canciones. Se tomaron su tiempo para grabar un superior Seal the Deal (2006) y el despegue de estos tipos de Chicago empezó a los pocos meses con la incorporación de Chad Cherry como vocalista y quinto miembro del grupo. Un auténtico rockstar de la escuela Sunset Strip ochentera, dotado de carisma, imagen y espectacular voz; fan de Alice Cooper y Cheap Trick, y de las pelis de terror, y que aportó enseguida la excitación que faltaba a la The Last Vegas.
De ahí, peldaño a peldaño, se han ido haciendo un nombre que les va llevando a nuevas metas, especialmente en Estados Unidos. Así, consiguieron a Nikki Sixx como mecenas de su cuarto y mejor trabajo hasta la fecha, Whatever gets you off (2009) y Mötley Crüe se los llevaron de teloneros en la gira de Saints of Los Angeles.
Quedan ya pocas bandas de sonido hard 80′s clásico y menos que vengan a tocar por aquí con repertorio de primera, así que en ocasiones como ésta se hace inexcusable la asistencia. Ayer noche, en un Rocksound lleno hasta la bandera como no había visto nunca (unas 150 personas), Chad Cherry puso toda la carne en el asador para colmar las expectativas. Con el material de Whatever gets you off ya asimilado por buena parte del público, los Últimos Vegas presentaban el Ep The Other Side, en lo que es un avance de su próximo disco, a publicar en en breve. Desde el inicio con WGYO hasta los bises finales 70 minutos después con la brutal All the way y Love me bad, la experiencia volvió a ser tremenda. Si aún no los conoces, pon remedio ya. Ahí van unos momentos del show de ayer.
Adiós Jani Lane. El ex cantante y líder de los infravalorados Warrant ha sido hallado muerto en un hotel de Los Angeles por causas aún desconocidas. Tenía 47 años y a finales de los 80′s y principios de los 90′s lideró a Warrant, un combo de sleazy rock, de los muchos surgidos a la estela de Mötley Crüe, Bon Jovi y Guns n’Roses, pero de los buenos.
Si bien en un primer momento su debut era un disco que parecía demasiado prefabricado, producto de radiofórmula (Down Boys, Heaven), su segundo disco, Cherry Pie (1990) es de lo mejor que se publicó entonces. Una producción impecable, con la mezcla justa de pop metal y, por supuesto, impresionantes canciones: Cherry Pie, Uncle’s Tom Cabin, Mr. Rainmaker, I saw Red… En cualquier caso, de sus dos primeros discos vendieron 2 millones de copias de cada uno de ellos, que se dice pronto.
Grabarían un tercer disco con la formación clásica, ya en los 90′s, y como tantas otras por aquella época de grunge y rock alternativo, pasarían al olvido. Jani se lanzó a una carrera en solitario sin éxito y el resto de la banda siguió con otro cantante para Warrant, igualmente sin nada que rascar. Curiosamente, en la web oficial de sus ex compañeros, no hay aún ni una mención a la muerte de su ex vocalista (tampoco en la web de Jani). Hoy sonará todo el dia Cherry Pie en honor a Jani.
Desde la derecha del escenario la noche se resumió en tattoos, púas y rock’n'roll. Stevie D., el guitarrasta de ojos rasgados y movimientos a lo Angus Young, no cejó en su empeño porque todos tuviésemos nuestra púa-regalo (aunque no, yo no la conseguí). Su cuerpo tatuado hacía juego con el del líder indiscustible de la banda, Josh Todd, que a base de vuelta y vuelta nos mostró todos sus tatuajes. No recuerdo cuerpo tan tatuado sobre un escenario, salvo quizás los de Nikki Sixx y Tommy Lee. Y es que Buckcherry son lo más parecido que existe -con permiso de The Last Vegas- a a los reyes del hard angelino, Mötley Crüe. Un montón de himnos coreables, fiesta y rock’n'roll. Hora y diez condensando un repertorio de grandes éxitos, directos y al grano, justo lo que la muchachada esperaba.
Hace unos dias me invitaron al concierto de Vamps, grupo nipón del que jamás había oído hablar, como por otra parte, de casi ningún grupo de la tierra del sol naciente.
Primera sorpresa: era en Apolo, sala para unas 1000 personas, o sea, un tamaño considerable para un grupo por aquí desconocido. Segunda sorpresa: Vamps no son tan desconocidos. Había una buena entrada, tal vez unos 3/4, con montones de gente que se sabían las canciones y coreaban (el grupo canta en inglés, lo cual resulta más sencillo para nosotros que si lo hiciesen en su idioma). Inicialmente pensé que el público estaba formado por adolescentes en edad de ESO o instituto, pero fijándome bien, creo que había incluso público universitario. Aunque en realidad, era variopinto, con fans del Manga y de grupos de punk-pop estilo MTV. Este video muestra la cola que había en la sala a media tarde.
Lo poco que había visto del grupo era a través de YouTube y no pintaba mal. En directo confirmé que suenan bien, con un cantante de voz potente y versátil (incluso en la versión de Live Wire de Mötley Crüe sonaban como Vince Neil) y un grupo que suena a todo lo que de rock tuvieron los 90′s: Alice in Chains, Green Day, Nine Inch Nails, etc.
Por supuesto Mötley Crüe no se formaron en 1985, sino a finales de los 70′s y editaron su primer disco en 1981. Pero 1985 es mi fecha Motley. Tenía catorce años y apenas una decena de discos, que en aquel momento me parecían muchos aunque ya intuía que había muchos más ahi fuera que me gustaría escuchar. Y Theatre of pain era uno de ellos.
Recuerdo que una de las dos tiendas de discos que había por entonces en mi pueblo (tiendas de alta fidelidad en la que tambien vendían discos) mostraba en el escaparate un disco cuya portada me fascinó desde el mismo momento en que la vi: una portada rojiza con dos máscaras blancas de teatro, o carnaval, una mostrando alegría y la otra tristeza, y un nombre interesante y desconocido (Mötley Crüe) y un título aún más interesante: Theatre of Pain. Aquel disco debía ser mío, así que en cuestion de dias apareció en casa. No recuerdo si lo compré yo con algunos ahorros, o si fueron mis padres quienes lo compraron o si ellos me dieron el dinero para que me lo comprara (en cualquier caso, bendita decisión). Pero sí recuerdo sacar el disco de su funda, ponerlo en el tocadiscos de mi habitación y alucinar con la voz aguda de aquel tipo que cantaba “I got the city boy blues”. Y recuerdo la cara de asco que puso mi hermana con la pinta del grupo en la contraportada, casi le producía repulsión tocar aquel disco. 25 años después Theatre of pain me sigue pareciendo un gran disco a pesar de que es el menos valorado de su etapa clásica (el propio Vince Neil comenta en Los Trapos Sucios que en aquella época le parecía que acaban de sacar un disco de mierda con unas canciones de mierda… o algo así), tal vez porque salvo la balada Home Sweet Home no produjo singles destacables.
Dos años despúes, esperaba tan ansioso la aparición del Hysteria de Def Leppard como del cuarto de Motley, que a la sazón sería Girls Girls Girls, cuyo tema título se convertiría en mi canción favorita aquel año y cuyo segundo single, Wild Side, sirvió de inspiración un par de años más tarde para el nombre de mi grupo tras quedarme fascinado con el video en el que la batería de Tommy Lee volteaba dentro de una plataforma giratoria.
Mucho ha llovido desde entonces, para ellos y para mi, pero me siguen pareciendo uno de los grupos definitivos de la historia del rock; sirva como ejemplo que, sin negar la trascendencia de Guns n’Roses y su brutal Appetite for Destruction en la historia del rock, Mötley Crüe me llenan mucho más como banda que el grupo (o lo que fue el grupo) de Axl Rose. Incluso en directo, distintas épocas, pero para mi no hubo color. Vi a los GNR de Axl, Slash y Duff en 1993, apenas dos años despues de estar en la cima del mundo con la publicación de los Illusions, y vi ¡al fin! a Motley Crue en 2005, en la gira de Carnival of Sins. El primero de ellos me permite decir que yo si he visto a Guns n’Roses; del segundo guardo el recuerdo de uno de los diez mejores conciertos a los que he asistido en mi vida, y a estas alturas ya son unos cuantos.
Así que para despedir esta trilogía de posts dedicada a un grupazo de rock’n'roll, nada mejor que una lista (es que acabo de revisar estos dias la peli de John Cusack,Alta Fidelidad, y me ha entrado el gusanillo) con mi top 10 canciones Crüe.
1. Kickstart my heart (1989)
2. Girls girls girls (1987)
3. Too fast for love (1981)
4. Home sweet home (1985)
5.Wild side (1987)
6. Looks that kill (1983)
7. On with the show (1981)
8. Same ol’ situation (1989)
9. Chicks=Trouble (2008)
10. City boy blues (1985)
¡Dios, lo grandes que son estos tios! Mientras buscaba las anteriores canciones en Youtube, he dado con estos videos tremendos del grupo:
Primeros shows en Los Angeles
Firma de discos en la Tower records de Seattle 1983
En el backstage de Donnington 1984
Más backstage, en la tv francesa
¿Vince pegando a mujeres?
Entrevistador fuera de juego
Con Alexei Sayle (the Young Ones) en la tv británica 1986
Moscow Music Peace Festival 1989
Su primera visita a Australia en 1990
Presentando videos en el Headbanger’s ball 1991
Brillando a lo grande últimamente en Hollywood y NYC: Walk of fame, Letterman, Bones (la serie) …
Tommy Lee preguntando indiscretamente en la FOX
Tommy Lee pasando el control aeroportuario
Tommy goes to college (reality show)
Y uno de esos videos de Tommy con Pamela Anderson (no es el de Lake Mead):
Y para finalizar la trilogía Crüe, un link a la mejor página sobre el grupo que he encontrado: Chronological Crue, una fuente inagotable de información.
“Al principio fue como una gran fiesta. Izzy Stradlin solía acabar hecho un ovillo delante de la chimenea, las actrices porno perdían el conocimiento en el salón y Britt Ekland solía salir dando tumbos del cuarto de baño. Una noche llegaron dos chicas diciendo que venían con un tipo llamado Axl, que estaba en un grupo llamado Guns n’Roses, y que quería entrar pero era demasiado tímido como para pedirme permiso” – Nikki Sixx
Prolegómenos de la pelea entre Axl y Vince
El fragmento anterior está escogido al azar de Los Trapos Sucios (The Dirt, en su versión original), la autobiografía de Mötley Crüe, el libro más adictivo que he leído en, al menos, un lustro. Publicado originalmente en 2001 no ha sido hasta hace unos meses cuando ha visto la luz su versión en español gracias a la editorial Es Pop con una magnífica traducción de Oscar Palmer Yañez y lo he devorado en apenas una semana a principios de agosto. Y como suele decirse, la espera ha sido compensada con creces. En su momento, y a pesar del interés y las ganas por conocer a fondo las correrías de unos mis grupos favoritos, me resistí a adquirirlo en inglés pues, aunque no tengo especiales problemas para leer revistas o artículos en el idioma de Shakespeare, pensaba que los detalles y ciertas expresiones serían importantes y estoy convencido que con un libro entero se me hubiesen escapado cosas. Y ahora lo sé todo, todo, todo… O al menos lo que los propios protagonistas recuerdan o han querido contar, como sugiere el propio Nikki en la reciente entrevista que le han hecho en Popular1.
Nikki sobre su canción favorita de Motley
“La gente dice que no puedes predecir tu futuro … pero yo sé que todo eso no es más que mierda… Yo predije mi futuro a los tres años, el día en el que, en un intento infantil por hacer más ruido, dispuse un montón de cazuelas y sartenes en el suelo d ela cocina y empecé a aporrearlas con cucharas y cuchillos… Pero entonces no lo sabía. Era tonto” – Tommy Lee.
“Yo les odiaba [a otro grupo] porque eran fans de Rush, tenían un montón de pedales para las guitarras, hablaban de ligados y, lo más atroz de todo, todos tenían el pelo rizado. Nadie puede molar teniendo el pelo rizado; individuos como Richard Simmons, el tipo de El Gran Héroe Americano y el cantante de REO Speedwagon tienen rizos. Las únicas excepciones son Ian Hunter, de Mott the Hoople, que tiene el pelo más enredado que rizado, y Slash, que tiene el pelo lanudo, y eso sí mola” – Nikki Sixx.
“¿Quién o qué mató a los dinosaurios? Yo creo que fue el ébola, un virus que, según dicen, es tan viejo como la misma Tierra… Y hablando de dinosaurios, ¿qué ejecutivo gilipollas decidió que había que pintarlos con esos colores brillantes y chillones?… Pienso mucho en los dinosaurios desde que hicieron que me sintiera como uno cuando Corabi dejó el grupo” – Mick Mars.
“Cuando volví a clase al dia siguiente, mi profesora, la señorita Anderson, me dedicó tanta atención que casi hizo que todo hubiera merecido la pena. Incluso antes de que se presentara la oportunidad, ya tenía predilección por las Playmates; la señorita Anderson no sólo había sido una, sino que seguía pareciéndolo… Gracias a la señorita Anderson tuve una revelación que iba a ser el principio que guiaría toda mi vida: las tías están buenas” – Vince Neil.
Lo que también tenía claro Vince tras su actuación en el US Festival 1983 es que iban a triunfar tras la buena respuesta del público ante un tema que aún ni habían publicado: Shout at the devil.
Los textos anteriores demuestran por donde van nuestros cuatro héroes. O tal vez sean sólo curiosas anécdotas de entre un montón de historias a cada cual más hilarante y loca y que sorprenden incluso a quien como yo conocía bastantes aspectos de su vida y obra. Y la conclusión es que lo de estos tíos es incluso peor de lo que imaginaba. De hecho, el propio libro avisa de que “para proteger a los inocentes, algunos de los nombres y rasgos distintivos de ciertos individuos en este libro han sido cambiados y varios personajes son compuestos de distintas personas”. De ser cierto, lo que han ocultado o enmascarado, o pretendido ocultar o enmascarar, debe ser tremendo, inconfesable, y sus protagonistas innombrables, pues lo que Los Trapos Sucios recoge es ya bastante sucio y pegajoso -y a la vez, fascinante- como para pensar que aquí está todo. Las siguientes tres citas de la contraportada, son del todo acertadas:
¿Por qué algunos leemos un montón de libros y vemos mucha televisión en vez de tocar en Mötley Crüe? Porque no tenemos el estómago para ello. Es tan sencillo como eso. Los trapos sucios es un libro definitivo: si hay historias peores que ésta en el rock and roll, no merece la pena contarlas.-Nick Hornby, The Believer
Pocas veces hemos tenido la oportunidad de leer una biografía tan honesta, sucia y real de una banda de rock. Los trapos sucios es una montaña rusa de excesos, glorias y tragedias, que resulta fascinante tanto para los seguidores de Mötley Crüe como para quienes jamás sintieron un interés especial por la banda. No se trata de un retrato amable sino más bien lo contrario; es un libro que definitivamente seduce y ensucia. Adictivo.- César Martín, Popular 1
Ábralo por cualquier página y encontrará una historia memorable. – Janet Maslin, The New York Times
Los trapos sucios es un compendio de sexo, drogas, alcohol y rock’n'roll en el que la realidad supera la ficción y cuya historia se deja entrever escuchando los álbumes del grupo. Si en Too fast for love (1981) sientes a un grupo de juerga constante, en Girls Girls Girls (1987) escuchas un grupo sin ideas, en su punto más bajo… aunque como apuntan ellos mismos, al menos escribieron un par de buenos (gloriosos, añado) temas. Las historias con managers, novias, colegas y demás gente que se relaciona con ellos son una sucesión de despropósitos, locuras y desenfrenos sin par; de entre las muchas, y sólo por citarlas, me quedo con las de Ozzy, Tom Zutaut (alma mater de la revolución hardrockera de los 80′s) y el promotor de sus giras japonesas. Y también con una cita de John Corabi, el cantante que sustituyó a Vince Neil durante un par de años, en la que relata como le contó a su mujer que tenía nuevo trabajo: “Tengo buenas y malas noticias. La buena es que he hecho la prueba y ha ido bien. La mala es que tienes delante al nuevo cantante de Mötley Crüe”. Y la cosa acabó mal, musical y personalmente para Corabi: se quedó sin grupo y sin familia.
El libro iba a convertirse en película hace un par de años, pero el proyecto ha quedado en el limbo, como confirma Nikki en Popular1. Ya en 2007, el bajista comentaba que ninguno de los dos directores a los que se les presentó el proyecto parecía que fuese a sacar aquello adelante, uno porque barajaba un presupuesto de 7 millones de dólares y el otro porque sólo pretendía centrarse en la parte amarillenta de la historia.
De momento como sabemos, The Dirt tiene su banda sonora musical en el último trabajo del grupo, Saints of Los Angeles (2008). Uno de mis temas favoritos del disco, Down at the whiskey, con una letra muy apropiada para el relato:
Runaways in a van
All go straight to Hollywood
We’ll leave a scar
Don’t give a damn
Vandalize the neighborhood
Do you remember when?
We slept all day
in our clothes
but that’s okay
in Hollywood
Another shot
Another show
All night long at the Whisky a go-go
Do you remember when?
We were on the run
Got loaded like a shotgun
Living out our dreams
Down at the Whisky
We never made a dime
But god we had a good time
We always made a scene
Down at the Whisky
LA girls they payed the rent
While we got drunk on Sunset Strip
And all the cash they made we spent
On tattoos and cigarettes
Do you remember when?
We were on the run
Got loaded like a shotgun
Living out our dreams
Down at the Whisky
We never made a dime
But god we had a good time
We always made a scene
Down at the Whisky
Oh we were throwing fights
And we were gettin high
Living out our dreams
Down at the Whisky
Mi reseña finaliza aquí. Léete un capítulo pinchando en este link, y si te engancha, ve a por él. Yo daría lo que fuese porque la historia siguiese en otro tomo con los siguientes veinte años de historia Motley.
Leo en Pollstar que Tommy Lee se ha lastimado una mano y no podrá tocar con el grupo durante unas semanas en este Crue Fest 2 en el que conmemoran el vigésimo aniversario de su álbum Dr. Feelgood. Para ello, la banda se convertirá en un quinteto momentáneo, con un nuevo hombre (Morgan Rose, del grupo Sevendust) a la baquetas y Tommy asomando el jeto en algunos momentos de los shows.
Lo que me ha llamado la atención ha sido el comentario de Nikki Sixx que recoge Pollstar: “Sixx goes on to say the band had a choice – either find a replacement drummer or cancel a few Crue Fest shows. Fortunately for the band’s fans, they were able to find a replacement”. En otros casos, seguramente este es la solución ideal, pero en Mötley Crüe, el bateria es tan imprescindible como el cantante o el bajista, mucho más en cualquier caso que el guitarrista en este grupo. No sólo es un bateria increíble como músico, sino que si a ello le sumas la espectacularidad con la que aporrea la bateria, el carisma que transmite y el aire a esencia True Crue que da a la banda, ver un show sin Lee se hace algo así tan raro como lo que sería acudir a un show de los Stones sin Richards. Asi que no sé yo si un concierto de Motley sin Mr. Lee al fondo sea una gran solución. Aunque conociendo la fama del grupo, tal vez preferiría no arriesgarme y verlos con cualquiera a la batería…, no fuese a ocurrir que decidiesen cancelar en lugar de aplazar el concierto previsto.
A propósito de Dr. Feelgood, en su momento me pareció un trallazo y aún veinte años después sigo disfrutandolo como el primer dia. De hecho, no fue sólo el primer disco que el grupo grabó en estado cuerdo y sobrio, sino que su triunfo en las listas fue inapelable. Según la Asociación Fonográfica Americana (RIAA), a los tres meses meses de su lanzamiento en USA (se editó en septiembre), Dr. Feelgood ya había vendido dos millones de copias. El 21 de marzo del ’90, o sea, más o menos a los seis meses, certificaban los 3 millones de copias y en enero del ’91, alcanzaban los 4 millones de discos vendidos de Feelgood. El 15 de mayo de 1997, siempre según las estadísticas de la RIIA, Motley alcanzaban los seis millones de copias vendidas de su quinto disco. El disco, supuso además su primer y único número 1 en la lista de discos del Billboard, y contiene material tan brutal como este:
Kickstart my heart, escrita por Nikki Sixx tras su sobredosis, pseudo-muerte y posterior reanimación con chute de adrenalina
S.O.S. (Same ol’ situation)
Don’t go away mad (just go away)
Dr. Feelgood, sobre mr. jaco
Añadiré que el resto de sus discos clásicos no se ha despachado nada mal tampoco. En 1995, aproximadamente una década después de su edición, tanto Theatre of Pain como Girls Girls Girls eran certificados como 4 platinos (4 millones de copias vendidas en USA), mientras que su segundo disco, Shout at the devil, alcanzaba esa cifra de ventas en 1997. Cabe decir que casi todos sus recopilatorios, han conseguido despachar también el millón de copias aproximadamente, lo que no es moco de pavo. Pero por otro lado, también es cierto que si bien el boxset Carnival of Sins (DVD y recopi de su gira de reunión del 2005) también ha vendido 3 millones de copias, su material de estudio de su segunda y actual época no ha llegado al platino. Generation Swine (el disco de reunión con Vince Neil) fue certificado oro (500.000 en USA) y meses después de su lanzamiento, el nuevo (y bueno) Saints of Los Angeles no aparece en la base de datos de la RIIA, con lo que entiendo que no ha llegado ni a las 250.000 copias vendidas.
Volviendo al Crue Fest 2, la gira parece ser la bomba, como no podia ser menos. Interpetan entero el disco y luego cinco o seis hits de otros álbumes, tipo Shout at the devil, Girls Girls Girls, Home Sweet Home o Wild Side. Según el propio Nikki Sixx, el grupo tiene previsto acabar la gira por USA y seguramente volver a Europa antes de fin de año para tocar en algunas ciudades, y tomarse un largo respiro hasta 2011. Ante lo cual, y creo que si cruzan el charco sí me plantearé el ver la gira Feelgood 20 por aquí.
El calor me está matando. Se me quitan las ganas de hacer nada, o mejor dicho, de hacer poco. Incluso estos dias me da una pereza tremenda escribir más de dos líneas en internet, de ahí que sólo me deje llevar a impulsos repentinos por el Twitter, ni tan siquiera el bloc me incita a escribir. Y no por falta de ideas o ganas de contar algo. Creo que es debido a la lejanía de la rutina habitual del resto del año, con otro ritmo y otros horarios, y la necesidad de hacer algo distinto.
Como no hay mal que por bien no venga, estoy enfrascado en la lectura, en la puesta en orden de algunos espacios de mi casa, y en la digitalización de CD’s, para tenerlo todo en formato PC. Y por supuesto, me tienen totalmente absorto mis hijos, ya sabes, vacaciones familiares, le llaman a esto.
Así que, tal vez me de unos dias más, para publicar nuevamente algun post decente. Así de pronto, no me resisto a escribir algo sobre Motley Crue, April Wine, cine de acción veraniego y… Hannah Montana! Hasta dentro de unos dias… ¿entre uno y quince?
PD: lo que suena en este momento de fondo, mientras escribo: Alice Cooper, Poison (1989, del disco Trash)), bajo la producción de un maestro de los hits singles, Desmond Child (creo que Desmond también se merece un post)
Por lo leído en los foros y blocs se adivinan disparidad de opiniones sobre el show de Motley Crue en Bilbao el pasado sábado. Que si fue corto, que si no hubo entrega, que si Nikki Sixx estaba raro… Vale, no tocaron Too fast for love, pero ¡Cristo, que son Motley Crue! No me lo creo… y menos viendo estos videos. Un concierto que empieza con Kickstart my heart no puede defraudar.
Yo debería haber estado allí, pero me reservo para la próxima: 20º aniversario de Dr. Feelgood.
Pues como escribí hace tiempo, hoy pensaba estar viendo a Mötley Crüe en Bilbao. Al final, no ha podido ser, pues las obligaciones familiares me han retenido aquí. Supongo que el hecho de que últimamente me haya despachado a gusto con todos los conciertos habidos en Barna (y los que faltan de aquí al verano) ha influido en mi decisión meditada y responsable de quedarme en casa. Y también el hecho de que, como consuelo, ya los vi… aunque, ¡diablos! son uno de esos grupos a los que vería siempre.
Queda apenas una hora para que salgan al escenario y al parecer la actuación se podrá seguir en directo a través de este link:
Pero yo empiezo a desesperarme. He probado con todos los exploradores posibles (safari, explorer, firefox), y varios reproductores (Windows Media, QuickTime, itunes), y he probado con el PC y con el MAC, y ¡aarrrgh!, no hay forma!
Espero que quienes lo vean disfruten, y si alguien puede hacerse con la grabación, que me escriba y me indique un link (o me la mande directamente). Kickstart my heart!