Son veinte, veintialgo ya, los años de carrera de Pearl Jam y aunque sólo hace falta escuchar sus discos de estudio para constatar lo buenos que son, algunas experiencias te llevan a otro nivel en tu relación con el grupo.
Una de ellas, el documental Twenty, estupendo repaso filmado por Cameron Crowe (Almost Famous, Singles) que recoge algunos momentos vitales clave en la historia de la banda: desde la muerte de Andrew Wood, hasta los 9 muertos en el festival de Roskilde, pasando por la demanda contra Ticketmaster o la cara con la que Eddie Vedder repasa su galeria de fotos con algunos de sus ídolos musicales. Todo esto conecta perfectamente a una banda, que por encima de todo sigue siendo fan de la música, con sus seguidores.
Otra de ellas, la fundamental en mi opinión cuando hablamos de Pearl Jam, es su directo. Verlos en vivo es una experiencia casi única: conciertos largos, repertorio distinto cada noche, intensidad al 120 por 100, música y sólo música. A pesar de haber escuchado muchísimos bootlegs de actuaciones suyas desde sus inicios, el boxset Live at The Gorge 2005/2006 es incomparable. Dos noches consecutivas y otra justo un año después en el mismo sitio, setlists increíbles y una atmósfera que aún desde la distancia te hace sentir como si estuvieses allí. Tuve la suerte de verlos por tercera vez en aquella gira, a su paso por Vitoria, y la experiencia, justo en primera fila del Azkena, en su mejor edición, fue imborrable.
Me atrevo a afirmar sin dudarlo que Pearl Jam son hoy por hoy, la única banda que puede hacer sombra a Springsteen sobre un escenario (y a propósito de Gorge, me acabo de acordar del brutal Live 75-85) , y aunque esta primavera tengo previsto ver al Boss y a Tom Petty en directo (y también recuerdo que en Gorge Pearl Jam interpretan la maravillosa I won’t back down de Petty) me voy concienciando de que me perderé la próxima gira europea de los de Seattle. Y lo digo porque con algunas imágenes de Twenty se ma han vuelto a poner los dientes largos. Seguramente Animal, tercer single de Versus (1993) sea mi canción favorita de siempre Pearl Jam, pero cada vez que presencio, veo o simplemente escucho una interpretación en vivo de Better Man se me ponen los pelos de punta.
Siempre he dicho que de la época grunge, Pearl Jam fueron la mejor banda, Soundgarden tuvieron al mejor vocalista (Chris Cornell) y Alice Chains los autores del mejor disco: Dirt. Por su parte, Nirvana nos dejaron un icono (Cobain) y hay que agradecerles que rompieran la barrera del mainstream para las bandas alternativas… pero nada más –en mi opinión– tan destacable como las otras bandas en el plano musical.
De entre los fallecidos de la época, siempre recordaremos a Shanoon Hoon (Blind Melon), al propio Kurt Cobain y a Layne Staley (Alice in Chains). Jóvenes que nos dejaron prematuramente con una corta pero intensa vida y un legado musical increíble. Pero la vida continúa y soy de los que opinan que hacen bien las bandas que continuan con su música, a pesar de que el carisma del finado lo haga a priori imposible. En esas estamos y Alice in Chains por fin se atrevieron a dar señales de vida discográficamente hablando: Black gives way to blue (algo así como ‘saliendo del túnel’), un gran disco digno del grupo.
Ayer en Barcelona pude por fin ver a Alice in Chains en directo por primera vez y con su su nuevo vocalista, William Duvall. Y no puedo más que agradecer esta resurrección del grupo con la calidad y contundencia con la que lo hicieron. Setlist de impresión y un grupo en plena forma.
El Ruta66 de febrero, ya a la venta, me publica este artículo. No es que vuelva al periodismo musical, pero valía la pena difundir la grandeza de los Tragically Hip en algún medio de mayor difusión que mi bloc. Salvando alguna licencia que se ha permitido el editor, el texto publicado es como sigue.
THE TRAGICALLY HIP El secreto mejor guardado de Canadá
Allá por 1998 dedicaba mis ratos libres a la árdua tarea de editar una revistilla musical de distribución gratuita, en la que debíamos cubrir todo tipo de bandas rock –la publicidad manda- con novedades la mayoría de las veces insustaciales… En una remesa de material Warnerle eché el ojo a un digipack de portada ocre epigrafiado bajo el nombre de The Tragically Hip y con el título de Phantom Power.
La hoja promocional destacaba que en su país natal, Canadá, eran grandísimos, y que incluso habían encabezado festivales que contaban con ZZ Top o Sheryl Crow en el cartel. Empezó a sonar el CD, y los acordes de Poets me abrieron los oídos. Un medio tiempo, de sonido saturado, y una riqueza melódica y harmónica que me recordaba a REM, entre otras cosas por el timbre nasal de su vocalista, me enganchó al disco varias semanas, hasta que se fue a la estantería, como ocurre tantas veces. Por las tiendas de Barcelona no encontré material anterior del grupo y, como en aquella época apenas se tenían por internautas los empleados del Pentágono y los informáticos de profesión, me olvidé de aquella banda. Pero Phantom Power fue numero 1 en Canadá y el single Poets alcanzó el puesto 39 en los charts americanos. En todo caso, nada que trascendiese. Pero resulta innegable que, con 23 años de carrera, 14 discos editados, 6 millones de discos vendidos y una veintena de numeros 1 en su país, The Tragically Hip son el secreto mejor guardado de Canadá.
NUEVO ROCK AMERICANO ALTERNATIVO
The Tragically Hip se formaron en Kingston, Ontario, en 1983, como sexteto, con Gordon Downie (voz), Bobby Baker (guitarra), Gordon Sinclair (bajo) y Johnny Fay (batería), a los que se unió un par de años más tarde el también guitarrista Paul Langlois, compañero de instituto de Downie, y David Mannings al saxo, quien dejaría el grupo a los pocos meses, quedando el resto como miembros de la banda hasta la actualidad. De un sketch de titulo Foundation for the Tragically Hip (una parodia sobre la miseria aspirante al lujo) perteneciente al video-show Elephant Parts de Michael Nesmith (The Monkees), tomaron el nombre para su grupo y, tras currarselo, como es menester, en el circuito de clubs de la zona, la legendaria MCA se fijó en ellos y les ofreció el ansiado contrato. Un primer mini-lp homónimo en 1987 de apenas 25 minutos que tan sólo apunta algun atisbo de chispa (Last American Exit) fue el paso necesario para su primer disco en toda regla, Up to Here (1989). De aquella época, Downie recuerda que “todo nos era nuevo y todo nos era posible. Cualquier aroma de interés o de aprobación se nos convertía en confianza, y todo aquello que no fuera confianza era solamente una bien disfrazada inseguridad. También teníamos, colectivamente, un muy bajo sentido del humor, de modo que convertíamos todas nuestras tristes historias en cuentos de triunfo”.
Emparentados en sus inicios con el Nuevo Rock Americano, aquel estilo influenciado por el punk, el country y el rock americano clásico, bajo el que la crítica agrupó a bandas tan dispares como Green on Red, REM, Del Fuegos o Jason & The Scorchers, por citar algunos, y ya entrados los 90’s con el rock alternativo de las college radios, The Tragically Hip atesoran las virtudes de los mejores: la urgencia de Pearl Jam, el clasicismo de Neil Young, la pasión de Michael Stipe y REM y la fe y la esperanza lírica del gran John Mellencamp. Todo en uno. Algo parecido a los ahora olvidados Live, pero mejor. Y su tercer disco, Road Apples (1991), ya da buena muestra de ello. Producido por Don Smith, el disco es más compacto en su sonido y más rico en matices (el ubiquo Benmont Tench colabora al piano), con las guitarras de Langlois y Baker más sueltas cada una en su línea. Aquel disco les permitió salir para algunas fechas en Europa y Australia, lo cual han seguido haciendo con cuentagotas desde entonces.
El salto a una liga mayor, ya en Estados Unidos, no vendría hasta un par de años después cuando con su cuarto trabajo, Fully Completely, consiguen su primera obra maestra, con varios singles de éxito en Canadá, y con Gord Downie revelándose ya como el centro del grupo y letrista excepcional, poeta y cronista excepcional de la lucha y los sueños de la clase media trabajadora (pescadores, animadoras, camioneros, deportistas) y de la historia y cultura canadienses.
Day for Night (1995), su siguiente trabajo y primero de dos para Atlantic, es para quien suscribe el más lineal y flojo de toda su obra, un paso fallido a pesar de contener favoritas como Grace Too y, sobre todas, Nautical Disaster, un crescendo emotivo con el sonido de las guitarras del Neil Young de Mirrorball y una letra freudiana acerca de un naufragio: “Una tarde cuatro mil hombres murieron en el agua/ mientras quinientos más eran arrastrados/ como parasitos en tu sangre/ Y yo estaba en un balsa salvavidas diseñada tan sólo para diez/ todo allí tan sistematizado como para odiarlo/ Y no valían ni tratos, ni tests, ni amores predestinados/ La selección fue inmediata / la tripulación eligió y a los que se quedaron en el agua tuvimos que arrancarlos de nuestros pantalones/ y nos fuimos a casa”. Y casi de forma inmediata, se publica Trouble at the Henhouse (1996), disco igualmente menor pero que les permite llenar arenas de costa a costa sin haber cosechado algun éxito destacable en las listas o las radiofórmulas americanas. De una de esas noches de gira, en Detroit, graban su primer directo, Live Between Us, demasiado intimista por la selección de temas, con sobreabundancia de su más reciente material y de injusto recuerdo para quien sabe de su directo.
EN CONSTANTE EVOLUCIÓN
Su evolución ha sido coherente y constante. Con cada nuevo disco, y con cada nuevo productor (esta década han grabado a las órdenes del lobo Steve Berlin, Hugh Padham o su colega canadiense Bob Rock), han dado otra vuelta de tuerca a su sonido y a las propias composiciones. Como afirmó Downie al periodista John Kendle, “le estamos echando gasolina al auto para alejarnos más de casa, en un viaje que está totalmente sin definir y que potencialmente no tiene final, que quizá termine en la muerte o con cicatrices… emocionalmente hablando, espiritualmente hablando y filosóficamente hablando”. No en vano, son considerados la banda canadiense por excelencia, tan emblemáticos como el hockey (el deporte favorito del grupo) y fieles a su espíritu de revisión permanente de su propia identidad.
En su segunda etapa, tras el directo, The Tragically Hip han acertado en cada uno de sus discos (excepción hecha del ambicioso Music@Work en 2000, que abre con tema homónimo espectacular pero cae al final en saco roto). Recuperando la frescura de sus inicios en el mencionado Phantom Power, los aclamados In Violet Years (2002) y In Between Evolution (2004), o en su penúltimo World Container, the Hip han conseguido cimentar su reputación a base de lo que se espera de toda banda que se precie: grandes canciones, buenos discos e intensos directos. Participaron en el Woodstock ’99, en el Jubileo de la Reina Isabel II de Inglaterra y en Live Eight, y el 2 de abril de 2005 ingresaron en el Canadian Music Hall of Fame durante la celebración de los premios Juno en Winnipeg, galardones de la música canadiense, de los cuales la banda es poseedora de 14, entre ellos al mejor álbum y al mejor grupo.
A destacar que las inquietudes culturales de Gordon Downie le han llevado a editar un libro de poesía musicado, Coke Machine Glow (2001) y un álbum Battle of the nudes (2003), mientras que, por otra parte, ha participado recientemente como conductor en Waterlife, un documental verde sobre las reservas de agua de los Grandes Lagos.
Uno de los aspectos remarcables del grupo es la lealtad y devoción de sus fans y el trato que a esa legión de HipHeads dispensan, estilo Grateful Dead o Phish. Permiten grabar sus conciertos (chequea www.Hipbase.com, www.Hipfans.com), alteran a discreción el setlist noche tras noche y mantienen una comunicación constante y multimedia con sus fans. De hecho, su web oficial, www.thehip.com, es una de las mejores y más dinámicas páginas web que he visto, cuidando el artwork, la imagen, el contenido y el intercambio con sus fans. En 2005, 150.000 fans seleccionaron online los 35 temas del recopilatorio, Yer Favourites, y también via web con la contribución de sus seguidores, están gestando como work-in-progress una biografía online, The Hip Story Project.
Su último disco, We’re The Same, les trajo hace nada a Europa en una gira de ensueño (de abril a noviembre, 84 canciones distintas en 78 conciertos, siendo menos de 10 las que han interpretado en al menos 50 conciertos y unas 30 las que se han podido escuchar en menos de 10 actuaciones de esta gira; 1893 canciones en total > las estadísticas son del blog tragicallyhiptour) de la que servidor ha sido testimonio. Ante 2000 fans en el Forum londinense, recinto de acogida reciente para Alice in Chains o New York Dolls, los Hip me dejaron perplejo, durante los 130 minutos de vibrante y guitarrera actuación y rendido ante un frontman de registro vocal impresionante y recursos escénicos casi ilimitados. Promotores, the Hip al Azkena ya!
_________________
DISCOGRAFÍA SELECTA Up to Here (1989). Primer larga duración, con un sonido guitarrero en la onda Scarecrow de John Mellencamp, y muy equilibrado, con once temas –ninguno de relleno- y de los cuales sobresalen ya grandes canciones como When the Weight Comes Down, Blow at High Dough y la premonitoria New Orleans is Sinking, semihit en su momento y que años más tarde sería prohibida en las radios americanas a propósitode la catástrofe del Katrina.
Fully Completely (1993). Bajo el timón de Chris Tsangarides (Thin Lizzy, Killing Joke, Y&T), consiguen aquello tan difícil para muchas bandas que es plasmar en los surcos su sonido de directo, guitarras ásperas y sutiles al tiempo, y temas como el clásico Courage (dedicado al fallecido escritor identintario canadiense Hugh McLennan), Fifty-Mission Cap, Wheat Kings o Pigeon Camera, junto a ese puñetazo en la cara que es Looking for a Place to Happen, devienen al instante clásicos del grupo.
Phantom Power (1998). Su mayor éxito hasta la fecha, editado por Sire, y considerado también por lo general, su mejor trabajo, el disco más REM de su carrera, combinando sabiamente sonidos eléctricos y acústicos. Poets, Fireworks, Vapour Trails… Imprescindible.
In violet years (2002). El regreso a sus orígenes musicales, con diez años más de experiencia. Rock de telecasters, con lo que sería una cara A rockera y una B de corte intimista. Produce Hugh Padham (Bowie, Phil Collins, the Police) y nos dejan perlas como Are you Ready, The Darkest One (el video ‘canadiense’, junto a los chicos de la serie televisiva Trailer Park), Leave o Dire Wolf. Uno de esos discos que gana con cada escucha.
In betwen the Evolution (2004). Su tercera cima creativa, su trabajo musicalmente más variado y con algunas de sus canciones más radio-friendly, como Makeshift We Are, Summer is Killing Us y Vaccinaton Scar, superhit con el slide más resultón de los últimos tiempos. Produce esta vez Adam Kasper (Pearl Jam, Soundgarden, Foo Fighters).
We’re The Same (2009). Su último y excepcional disco, bajo la batuta de Bob Rock (Metallica, Bon Jovi, The Cult, Motley Crue), es el más convencional y rootsy que jamás han grabado, con Downie aterciopelando su voz en maravillas como Honey Please, Last Recluse o los nueve minutos de The Depression Suite. Si con este no venden, con nada lo harán.
Acabo de pasar por el blog de Paulamule y me acabo de llevar una alegría inmensa: Kiss actuarán en Barcelona el 24 de junio, justo antes del Azkena. Así que si nada se tuerce, ¡los veré 2 dias seguidos! Lo que no pudo ser con Pearl Jam en el 2006, pues el concierto del Barna me pilló ya en el ARF, sí podrá hacerse realidad con otra de esas bandas que vería mil veces.
Uno de los grandes placeres de la naturaleza es esquiar entre montañas nevadas. Y uno de los grandes placeres de la vida es hacerlo con musica en el ipod: Chickenfoot, Jane’s Addiction y Pearl Jam… Hasta que se me ha acabado la bateria. Putadon:((. Hasta pronto
Se acerca el momento de hacer balance y, esencialmente, la lista con lo mejor del año. De hecho, el hacer una lista con los discos favoritos es la excusa perfecta para a continuación hacerte un recopilatorio y acertar de pleno con los temas seleccionados. También, la lista de lo mejor sirve para repasar lo publicado, comparar otras listas, y darte cuenta de que no has escuchado ni la mitad de todo lo publicado…aunque de hecho, tampoco he perdido el sueño por ello. Pero sí es cierto que el mejor ejercicio no es elaborar la propia lista sino comparar con otras, y ver qué trabajos de los incuidos en otras listas fiables me he dejado en el tintero.
Dicho lo cual, ahí van mis favoritos de este 2009 que finaliza. Como decían los Supersuckers, los discos de rock’n'roll (tal vez) ya no venden una mierda, pero siguen proporcionando euforia a raudales
Rancid, Let the dominoes fall
Them Crooked Vultures, idem
The Tragically Hip, We’re the same
Wolfmother, Cosmic Egg
Kiss, Sonic Boom
Chickenfoot, idem
Riverboat Gamblers, Underneath the owl
Deadstring Brothers, Sao Paulo
Reigning Sound, Love and curses
Alice in Chains, Black gives way to blue
He dudado si incluir (en detrimento de algún otro) algunos que posiblemente aparecerán en casi todas las listas, como el de Black Crowes o el de Felice Brothers o el de Soulsavers o el de Monters of Folk, pero no. Esto es lo que hay. Apunto que, entre los que creo que me pueden gustar, y tal vez ocupar un lugar por aquí, figuran el de The Last Vegas y el de Manic Street Preachers, pero no los he escuchado aún.
El próximo post, lo dedicaré a la gran decepción del año… que no es para Pearl Jam, ni Wilco -aunque me han dejado muy frios-, ni para U2 ni Springsteen -pues ya no esperaba mucho-. Mientras tanto, a disfrutar con Rancid.
Boys are back in town es posiblemente el mejor tema (cuanto menos el más famoso: tenían tantos tan, pero que tan buenos… Cowboy song sin ir más lejos) de Thin Lizzy (Jailbreak, 1976). Cuanto más la escucho más me emociona. Una canción por la que no pasan los años. [La versión del video es de una actuación de 1983, ya con John Sykes a la guitarra].
Numerosas bandas han rendido pleitesía a Phil Lynnot y sus muchachos versionando éste u otras de sus canciones: Pearl Jam, Metallica, Molly Hatchet, Anthrax, Bon Jovi, Everclear… e incluso Huey Lewis (ignoro si Bruce Springsteen la ha llegado a tocar algun dia):
Me guardaba mentalmente este post para el dia siguiente al concierto de Neil Young en Primavera Sound, es decir, para hoy. Lo que no imaginaba, ni siquiera en sueños, es que la actuación del viejo Neil resultaria tan apabullante y mi estado anímico de euforia más que total. Por que Neil Young actuó en Barcelona y arrasó.
El 24 de abril de 1987, hace ahora 22 años, éste hombre con sus Crazy Horse (Billy Talbot, Poncho Sampedro, Ralph Molina) actuó en el Palacio de los Deportes, con una capacidad de unos 8.000 espectadores y el siguiente setlist:
Mr. Soul / Cinnamon Girl / When You Dance I Can Really Love / Down By The River / Heart Of Gold / After The Gold Rush / Inca Queen / Drive Back / Opera Star / Cortez The Killer / Sugar Mountain / Mideast Vacation / Long Walk Home / The Needle And The Damage Done / When Your Lonely Heart Breaks / Powderfinger / Like A Hurricane / Hey Hey, My My (Into The Black)
Yo conocí a Neil Young y su música justo al dia siguiente, al ver el reportaje de la televisión catalana sobre la actuación. Me compré un disco que alguna revista recomendaba, Harvest, y en cuestión de dias se convirtió en uno de mis artistas favoritos. Luego en 1989 llegaría Freedom y ese himno que es Keep on rockin’ in the free world y y en 1991 uno de sus mejores trabajos, Ragged Glory. Por aquel entonces ya era fan a muerte de este hombre. Cada nuevo disco, y los anteriores, entraba en casa periodicamente, y esperaba ansioso una nueva visita. Pero ésta no llegaba.
En 1995 se me planteó la posibilidad de acudir al Pukkelpop Festival, un festival belga que se celebraba la misma semana de Reading y que tenía más o menos el mismo cartel. A saber: Kyuss, White Zombie, Foo Fighters, Beck, Sugar Ray, Monster Magnet, Smashing Pumpkins, Soundgarden, Paw… y Neil Young con Pearl Jam! Y allí que me fui. Era la gira de Mirrorball y los Pearl Jam al completo, sin Eddie Vedder, pero con el productor Brendan O’Brien a los teclados, ejercían de banda de acompañamiento. Un sueño, una noche memorable:
Big Green Country / Song X / Act Of Love / Downtown / Mr. Soul / Scenery / Comes A Time / The Needle And The Damage Done / Don’t Let It Bring You Down / Mother Earth / Throw Your Hatred Down / Cortez The Killer / Powderfinger / Rockin’ In The Free World
Pasaban los años, y Neil Young seguía sin actuar en Barcelona, eso sí, en Jerez o en Santiago de Compostela no se privaban. Así que en 2001, decidí junto a unos amiguetes peregrinar de nuevo para ver al canadiense en acción. Esta vez al Montreaux Jazz Festival, el 10 de julio. Allí, en un recinto cerrado que debería tener capacidad para unas 4.0000 personas, vimos a Neil con Crazy Horse presentando temas del que sería un disco flojillo (Are you passionate?) -aunque eso daba igual- y a unos teloneros de lujo, Black Crowes en su gira Lions. Otro sueño. Por fin había visto a Neil Young con su mítica banda Crazy Horse y habían empezado con Don’t Cry no Tears y finalizado con Powderfinger!:
Don’t Cry No Tears / I’ve Been Waiting For You / Love And Only Love / Piece Of Crap / Goin’ Home / Hold You In My Arms / Quit (Don’t Say You Love Me) / From Hank To Hendrix / Don’t Let It Bring You Down / Pocahontas / After The Gold Rush / Standing In The Light Of Love / Gateway Of Love / Hey Hey, My My (Into The Black) / Sedan Delivery / Like A Hurricane // Rockin’ In The Free World / Powderfinger
Y finalmente, ayer, la apoteosis. Por fin vi a Neil Young en mi ciudad, junto a otras 30.000 personas, y con un concierto que ni en sueños. Un setlist histórico, con montón de clásicos que por lo que había leído, nunca se daban cita juntos en sus últimas giras y una felicidad compartida incluso por el propio Neil. Ya contó la organización que hicieron lo imposible para traerlo, que incluso parece que Neil Young rebajó caché, y el único pero que puede ponerse es que supo a poco: sólo 1h 40′! Pero qué hora y qué cuarente minutos!!
Mansion On The Hill / Hey Hey, My My (Into The Black) / Are you Ready for the Country / Everybody Knows This Is Nowhere / Pocahontas / Spirit Road / Cortez The Killer / Cinnamon Girl / Mother Earth / The Needle And The Damage Done / Unknown Legend / Heart Of Gold / Old Man / Down By The River / Get Behind The Wheel / Rockin’ In The Free World // A Day In The Life
Este inicio fue demoledor. Justo minutos antes estabamos comentando que de Ragged Glory apenas tocaba Love and only Love, pero que Mansion on the hill estaría muy bien, y que Over and Over apenas la había tocado nunca en directo, cuando sale Neil y, como dijo mi amigo Eloy, la primera en la frente. Pero es que la segunda fue incendiaria.
Daba así inicio a un grandes éxitos en toda regla, en el que por desgracia no sonó nada de After the goldrush ni de Tonight’s the Night (esta última al parecer estaba en el setlist, pero se cayó ya sobre el escenario). Como he escrito en el foro Azkena, si llega a tocar esa media hora más y por ahí suenan además Like a hurricane, After the goldrush, Powderfinger y la mencionada Tonight’s the night, hubiese sido el concierto de mi vida.
¿Podrá John Fogerty superar esto el próximo julio? Su setlist es igual de bueno que el de tio Young, pero ¿estará en igual forma?
PD: un ejemplo de lo lamentable que es la crítica musical de la prensa diaria de nuestro país. La Vanguardia. He leído la crónica de papel y la de internet, y ambas son distintas. En papel empiezan contando que fue una actuación de 3 horas! En internet está corregido y hablan de hora y media. Y sobre el setlist, dice el cronista que el publico coreó 5 canciones que NO SONARON!!! De hecho, los errores parten del teletipo de la agencia EFE. Lamentable del todo.
Mi disco favorito de las últimas semanas: Folklore and superstition, segundo disco de los americanos Black Stone Cherry , grupazo de la America profunda. Un trallazo de southern grunge, con grandes dosis de Soundgarden, Alice in Chains y los Pearl Jam de Vs. Grandes riffs, grandes coros, grandes solos, grandes canciones. Tienen el punto justo de pop y melodía para convertir esta bomba hardrockera en un superventas. Discazo, discazo. Y parece que estarán en el Metalway de Zaragoza este junio
Rabia, nervio, energía, garra, chispa. Pearl Jam, Animal.
One, two, three, four, five against one
Five, five, against one.
Said one, two, three, four, five against one
Five, five…five, five…five against one.
Torture from you to me
Abducted from the street…
I’d rather be…
I’d rather be with…
I’d rather be with an animal.
Why would you wanna hurt me? Oh..
Oh, so frightened of your pain…
I’d rather be…
I’d rather be with…
I’d rather be with an animal.
I’d rather be…
I’d rather be…
I’d rather be with an animal.
I’d rather be…
I’d rather be with…
I’d rather be with an animal.
I’d rather be…
I’d rather be…
I’d rather be with an animal.
Said one, two, three, four, five against one
Five, five…five, five…five against one.
One, two, three, four, five against one
Five, five…five, five…five against one.
Animal es el segundo tema y tercer single de su segundo álbum Vs.(1993), cuyo título surge precisamente de esta letra. Five Against One (5 contra 1) se iba a titular originalmente el disco, finalmente simplemente Vs. El tema es de Stone Gossard y dicen que trata de las luchas internas que tenemos los humanos… o bien de las luchas del grupo contra los medios de comunicación… ¿O es una oda a la masturbación? Animal, sin duda, mi tema favorito de PJ. De las 3 veces que he visto al grupo en vivo, no sonó en la que para mi ha sido la mejor, la de Vitoria-Akena Rock Festival 2006.
Durante la actuación de Pearl Jam en el festival danés de Roskilde del 2000 murieron 9 personas aplastadas por una multitud desenfrenada mientras el grupo interpretaba Animal. A pesar de que el problema fue la mala organización, la policía danesa culpó a Pearl Jam de la tragedia acusándoles de ser un grupo salvaje e incitar a la violencia. Tamaña conmoción estuvo a punto de provocar la disolución del grupo. Sabemos que no es así. Hubiese sido una lástima, pues eran ya el único grupo activo de la generación grunge. Junto a Black Crowes y The Jayhawks, el mejor grupo surgido en los 90′s.
Para este año, se esperan las reediciones de sus primeros discos en formato superdeluxe y yo, siguiendo los pasos del amigo SanFreeBird, acabo de pre-comprar la mía de su debut Ten. Espero con los ojos como platos qué es lo que me van ofrecer en las reediciones de Vs. y Vitalogy, que conforman junto al mencionado Ten una de las trilogías más imprescindibles de la historia del rock.