Algo más de Rocks…

Buscando en los anales de mi pasado en internet he dado con un estupendo post de hace unos meses del bloc de Popujedi, en el que rescata un añejo artículo dedicado a repasar las publicaciones musicales gratuitas que hace algo más de una década se distribuían por Barcelona. De vez en cuando aparece como por arte de magia algo por internet que me trae a la memoria los buenos tiempos  del Rocks Musiczine, así que una vez me vi digamos que “obligado” a redactar un post explicando cómo surgió aquello de Rocks. El post en cuestión puedes leerlo aquí.

Y repasándolo, veo que me comprometí a escribir algo más sobre aquella esperiencia y a recuperar alguno de aquellos artículos. Lo de los artículos, llevará su tiempo, pues tengo todo en un diskette Zip, y necesito encontrar un hard que admita el diskette para pasarlo. Aunque una de nuestras ex colaboradoras sí consiguió repescarme uno de los mejores que publicamos y que re-editaré para el próximo post.

Antes de ello, un poco más de nostalgia sobre aquella época, sobre la competencia… y la que no lo llegó a ser nunca porque estaban a años luz. Y tampoco pretendíamos competir, dicho sea de paso. De entrada, hoy, sobre nuestra relación con Popular1.

Marc Bassols y yo, junto con otro amigo,  decidimos crear nuestro propio proyecto y por coherencia decidimos dejar de colaborar en Popular1. Como todo el mundo sabe, cuando decides presentarle tus respetos a César Martin y pedirle que te deje escribir algo, que el Popu es la vida y tienes algo de idea de rockandroll, nunca piensas en ganarte la vida con aquello. Lo que quieres es escribir de rockandroll en la revista que ha marcado tu adolescencia, tu existencia casi diría yo. Y el tipo te dice que sí, y de repente tienes acceso a montones de discos nuevos, entradas gratuitas para conciertos y, lo mejor, la posibilidad de entrevistar a algunos de tus ídolos, sea en persona o por teléfono, y hablar con los músicos sobre su música y las de los ídolos comunes. Y el gusanillo del periodismo musical se te mete aún más adentro.

Lo de ser redactor del Popu durante una época de tu vida te marca. Recuerdo la típica llamada de César en plan: “Tio, Urge Overkill van a estar un dia por aquí dando entrevistas., y podemos ir con ellos también a TV3 a ver como graban la sesión para el programa de turno. ¿Te apetece, no?”. Y aún no has dicho que sí, ya medio babeando, cuando a la pregunta le sigue: “Lo imaginaba, pero también tienes que hacer un phoner y un review con … [la nueva banda de turno que la discográfica de turno quiere promocionar]. Si no te mola, tampoco lo dejes muy mal”. El resultado era que, por supuesto, esta vida se basa en intercambios, un win-win constinuo y constante, así que no problem. Se hacía y punto. Aunque cuando no se traga con algo, no se traga y se deja como debe ser. Pero a un rockero que ha crecido con Popular1 y el Tarda Tardà tampoco se le pueden pedir pereas al olmo: si eres fan, eres fan, y sabe mal dejar a un grupo al que admiras a la altura del betún. [Aprovecho para recomendar  que repesquéis el artículo de Urge Overkill de mi amigo Enric Rivero en el Popu del pasado julio... y agradecerle la referencia personal; es un artículo hecho con la misma pasión con la que lo hacíamos hace quince años].

Fueron un par o tres años de lo más especial. Hasta que, como decía, pensamos en montar nuestra propia revista. La experiencia de Mondo Sonoro nos ayudó a dar el paso. Y aunque no tengo claro que en ningún momento pensáramos en hacer de aquello nuestro modo de vida, supongo que pensamos que era relativamente fácil sacar el proyecto adelante, a pesar de nuestra dedicación part-time. Pero vuelvo al Popu. Lógicamente, César Martín no se tomó aquello demasiado bien, y es comprensible pues a nadie le gusta perder personal con el trabajo del cual estás satisfecho. En mi trabajo también he perdido a colaboradores muy válidos y resulta un contratiempo, pero enseguida entiendes que es ley de vida. La gente tiene que crecer, moverse, tener nuevas experiencias. Y además está claro que hay gente con el culo más inquieto que otros. Y yo soy de esos.

Por otra parte, y en aquél momento tal vez no lo vi así de claro, desde el punto de vista del Popular1 era lógico pensar en que otra publicación suponía mayor competencia a nivel publicitario, y eso sí perjudica al negocio. Por nuestra parte, como el Popu hace años que es una publicación grande, jamás pensamos que el pequeño pastel publicitario (esencialmente procedente de discográficas) que pudiésemos probar les afectaría. En cambio sí tal vez a MondoSonoro. Y la cuestión es que, sólo nos afectó a nosotros.
En aquella época ya lo entendí, y con los años y la experiencia profesional, la única verdad digna de tener en cuenta es que para sobrevivir hay que tener un contenido y una personalidad a prueba de bombas. Debes darle al público/cliente lo que quiere y necesita y debes ser coherente. Popular1 es un ‘rockandroll magazine’ en toda regla y por tanto, tiene una base de público fiel que sabe lo que quiere y lo espera.. Y el Popu da justo eso. Y con personalidad propia. También Ruta66. En cambio, Rocks no tenía aquello. El espíritu inicial sí fue el de “vamos a hacer la mejor publicación de rock del país, sin concesiones”. Y la primera portada iba de aquello. Pero aquello sucumbió por su propio peso, para qué nos vamos a engañar.

No teníamos suscriptores apenas, no vendíamos ejemplares, era todo gratuito. Y por tanto todo se basaba en publicidad. Buscábamos publi en tiendas y bares especializados y similares, y también en discográficas. Las independientes pequeñas no iban sobradas, a pesar del auge alternativo en los 90′s, y en cualquier caso, ya estaba Mondo. Y las multinacionales podían achantar algo más y podías sacar directamente una contraportada o una página entera… a cambio de tratar muy bien su material, parte del cual no te interesaba (tampoco el de la mayoría de indies, para qué negarlo). Recuerdo que la publi que más peleé en su día fue una contraportada de Depeche Mode, a saber a cambio de qué, aunque puedo jurar que mi integridad física sigue intacta. Y bueno, la gente de RCA, Sony o Universal eran majos, pero el negocio es el negocio.

Y de repente te encontrabas con un nuevo número cerrado ya en imprenta, y repasaba el contenido y no podías más que cabrearte, porque gran parte de aquel contenido no te interesaba a ti como lector. Entonces las ganas de hacer periodismo musical se fueron desvaneciendo por completo. Imagino que este número de la imagen fue un buen ejemplo. Slayer estaban en Sony entonces y supongo que optamos por una portada de Sony a cambio de publicidad en la contraportada. Y entre las opciones posibles a negociar con las multis, Slayer (que nunca ha sido uno de mis grupos favoritos, dicho sea de paso) siempre quedarían bien en una revista rockera. También, sirva el ejemplo de la portada con el índice inferior de contenidos: salvo Molotov y los Hermanos Dalton (curiosos y punto, bajo mi punto de vista), poner Hellacopters, Lou Reed, Gluecifer o Beastie Boys siempre dan el pego. Pero lo que asustaba era el “y mucho +”. Aquello debía ser un vertedero. ERA un vertedero.

En el fondo, ¡qué diablos! cada uno sierve para lo que sirve. Y aquello no era lo mío, definitivamente. Tampoco pensábamos emular a César con aquel Rocks gratuito, así que, cada cual está en su sitio. El Popu sigue vivo y Rocks muerto y bajo tierra.. Lo que sí guardo de aquella época, aparte la experiencia, es un montón de amigos y conocidos con los que suelo coincidir en conciertos o tiendas de discos y con los que siempre es un placer charlar sobre la música o la vida. Y haber conocido a César Martín y disfrutar de la pasión que sentía por todo aquello de lo que hablaba y escribía. Algo que no abunda y se echa en falta.

Por cierto, acabo de ver que el número que publicamos en diciembre de 1998 con John Lennon en portada se ha subastado por 5.-€!! Y que el número dedicado a Bruce Springsteen se puede comprar por 4.-€! Y la de Zeppelin también está a la venda a precio de crisis!! Tremendo, de verdad!

Foo’s for Life

A estas alturas no vamos a descubrir el talento de Dave Grohl, líder de una de las mejores bandas surgidas de los últimos coletazos del rock alternativo de los 90′s.

Si en Scream y Nirvana ya demostró su habilidad con las baquetas, desde hace más de una década Grohl comanda a los Foo Fighters con inusitada habilidad para componer, cantar, tocar la guitarra y actuar en todo tipo de papel que el videoclip de turno requiera. Así, con estilo propio y alejado del rebufo de Nirvana, Grohl ya demostró en demos varias mientras formaba parte de la archifamosa banda de Cobain que su talento daba para mucho más que para cubrir las espaldas al creador de Smells like teen spirit.

Recuerdo cuando casi sin esperarlo, a los pocos meses de la muerte de Kurt Cobain, César Martin me ofreció el primer trabajo de los Foo Fighters para comentarlo en Popular1, a mediados de 1995. Ya de buenas a primeras me causó un impacto profundo. This is a Call era un cóctel perfecto de guitarras poderosas, energía rebosante y melodías tarareables, aquello que para mi define el rock, y lo que seguía después estaba casi al nivel. Aquel tipo, Grohl, era mejor de lo que parecía, pues encima se encargó prácticamente él solito de grabar todas las pistas. El debut de los Foo Fighters fue Disco del Mes en el Popu y pude verlo a la banda un par de veces en aquella gira, con actuaciones magníficas.

Tras aquello, y tras años de seguir la pista del grupo, sigo pensando que no han conseguido superar aquél pelotazo inicial. De hecho, en mi opinión, el disco de Them Crooked Vultures es lo mejor que ha grabado Grohl en los últimos años. O lo era, hasta la fecha. Tres escuchas me han bastado para poder afirmar que Wasting Light está a la altura de su debut. Tiene todo lo de aquel, pero con la madurez de 15 años de carrera. Y con la mejor formación de los Foo conocida, con Pat Smear de vuelta a las guitarras para dar poderío junto a Chris Schiflett a esa base rítmica sensacional que forman Taylor Hawkins y Nate Mendel, y con Butch Vig a los mandos; por tanto, tres guitarras a ensamblar para Butch Vig, el genio tras la producción de Nevermind.

Por todo ello, porque el disco tiene un sonido excepcionalmente grandioso, y sobre todo porque la colección de temas publicados, trece en total, no tiene desperdicio, no me importaría tirarme a la piscina y afirmar que Wasting Light podría ser el disco del año. De momento, crítica y público andan de la mano, y los Foo Fighters están barriendo las listas en medio mundo, con numeros 1 en  USA y Canadá, UK, todo el norte de Europa y Oceanía. Mi tema favorito, de momento, Dear Rosemary. Pero lo dicho: son todos a cada cual mejor.

Estas imágenes de su actuación en el Live on Letterman, más un último video de 50 minutos de presentación de su gira, pueden atestiguar el estado de forma del grupo. Otro pedazo de set eléctrico, como si de los Beatles del siglo XXI se tratara.

Cansado de esperar que me gusten los DBT

Hoy (martes) actúan en Barcelona Drive-By-Truckers con The Whybirds como teloneros, grupo éste último al que aún no he tenido tiempo de escuchar a pesar de la recomendación de SanFreeBird. Y cuando leas esto, seguramente aún no habré decidido si voy o no, pues el post está programado y hasta última hora no sabré qué hacer… y conste que si no voy, no será por el cara-a-cara entre Mas y Montilla (aunque tiene gancho).

A los Truckers (o DBT) los descubrí -como muchos aquí- con su cuarto disco Southern Rock Opera (2001), un álbum conceptual dedicado a su nativo Sur y a los más grandes del lugar, Lynyrd Skynyrd. Desde entonces, los he ido siguiendo a cada disco que han sacado,  año tras año desde Decoration Day (2003) hasta A Blessing and a Curse (2006, buen disco sin duda, pero no para echar cohetes); aquí me planté. Los vi en el Azkena Rock Festival hace unos años, y con aquello tuve suficiente. Me gustan sus letras, pero musicalmente no me convencen. Y tras verlos en directo en aquella edición azkenera, mucho menos. Así que digamos que me cansé de esperar a que me gustasen.

En mi opinión, aunque malos no son desde luego, son el grupo más sobrevalorado del rock americano actual. A tener en cuenta que en el Rock de Lux les gustan los DBT, así que muy buenos no deben ser ;)   (lease aquí guiño al Popu y al Ruta, revistas rock de verdad… aunque también saborean con gusto a los Camioneros). Pero pienso que tal vez, en un show propio, o sea, en sala y siendo ellos cabezas de cartel, igual me llenan de una vez por todas. En ocasiones, al escucharlos, siento que me estoy perdiendo algo, pero no sé, no acabo de conectar. A pesar de los pesares; a pesar de canciones como ésta.

Y ahora, como los teloneros parecen de obligada cata, pues eso, que igual me decido a ir.  Además tengo ganas de directos, y más al no poder asistir por fuerza mayor sobrevenida al bolazo de hace unos dias que seguro se marcaron The Bellrays y Jesse Malin. Y tras ver el siguiente video, de uno de sus mejores temas, Let there be rock, uhmmm!

Despido el post con un texto de actualidad del líder de los Drive-By Truckers, Patterson Hood, sobre el por qué Darkness on the Edge of Town, el clásico de Springsteen que ahora se reedita a lo grande, es su disco favorito de todos los tiempos.

Quién lo iba a decir (o el Ruta pervive)

Este noviembre se cumplen 25 años del Ruta66, revista de fieles por excelencia  como en su momento lo es (o lo fue) el Popular1. y lo celebran con un numero extraordinario realmente extra grande, XXL. Un repaso a los discos, actuaciones, artículos y demás que han visto la luz durante estos años.

Y quién iba a decir que una revista como esta, nada dada a concesiones comerciales y que originalmente apostó por el blanco y negro y un look fanzinero, tendría una vida tan prolongada y actualmente con mejores perspectivas que hace unos años.

Descubrí el Ruta casi de forma clandestina, en las escaleras de la facultad de Derecho, gracias a los amigos Eloy y David. Empecé yo a comprar prensa musical hacia el 83 u 84. Algún numero del Popular1 de forma ocasional y una revista que apenas descubrí desapareció que rezaba por Rock Espezial, con Z, y que me parecía magnífica. Como por arte de magia, desapareció el Rock Espezial y apareció en los kioskos Rock de Lux, publicación que entendí era el remozado Espezial pero que no se le parecía en nada, esencialmente porque el contenido no me parecía nada rockero, para lo que yo entendía en aquella época. Recuerdarás (o no) que a principios/mediados de los 80′s el rock se encontraba apenas en el heavy metal o en artistas como Springsteen, Dire Straits, U2 o Bryan Adams… si no eras un conocedor de la cultura y la música underground… lo que con  trece o catorce años entonces se antojaba imposible. Una crónica de aquel cambio la cuenta Diego A.Manrique en un reciente artículo en El País.

Creo que fue por la aparición del RDL que empecé a comprar con mayor asiduidad Popular1. Y pocos años después, entre clase y clase de Derecho romano, me pusieron ante los ojos aquel fanzine garagero que hablaba de grupos que a nadie importaba. Solía ojear los números que mis amigos llevaban mensualmente, y nos partíamos con el Suscríbete, vomito en forma de texto que animaba supuestamente a la suscripción. Pero no se me ocurrió jamás comprar un Ruta.

Abro paréntesis. De aquella época recuerdo también que empezó a circular por las facultades de la Universidad de Barcelona un fanzine (este sí, fanzine-fanzine, pequeñito y fotocopiado) llamado BUM, que editaban unos tales Sergio Marqués y Psychogotic (creo que ese era el nombre). Y que a los dos o tres años, reconviertieron en Mondo Sonoro, proyecto de publicación gratuita mensual que se acabaría conviertiendo en pocos años en la publicación musical española más leída. Proyecto, dicho sea de paso, que siempre he aplaudido (lo han hecho de coña, como en alguna ocasión se lo he manifestado al propio Sergio,  o a Luna) aunque musicalmente apenas me interesa. Cierro paréntesis.

Fue en los 90′s cuando empecé a comprar Ruta66, números sueltos también y los extras de verano, supongo que motivado porque del rock clásico y el hard y heavy ya iba más puesto y necesitaba nuevas sensaciones musiales. Y así, el 50% de la revista empezó a ser de mi interés. Por supuesto, los reportajes sobre el rock progresivo japonés o el flowerpower extremeño de los 60′s no me interesaban antes y siguen sin hacerlo ahora.

Pero desde hace unos años, el Ruta se fue abriendo, primero con algun artículo de rock menos underground y con algo de hard más clásico, cortesía de JF León tal vez, y luego con la nueva dirección editorial que cubre los flancos a Jaime Gonzalo e Ignacio Julià y está reflotando el proyecto, con Jorge y Coco, con más color, más publicidad y un cierto toque más mainstream o profesional. Total, que en estos momentos, es la revista que compro mensualmente desde hace varios años. ¿Evolución? Será que me estoy haciendo mayor, selectivo o antisocial.

 

Material de derribo en vivo

Entre tanto rock’n'roll,  al lector habitual de este bloc se le hará raro este post, pero es que al fin el amigo Carlos Duran ha grabado y editado disco, el primero y bajo el título de Material de Derribo, y bien merece un comentario.

Aún sin discográfica ni management -aunque en ello están- Duran & Cia se presentaron por todo lo alto en Bikini, una de las mejores salas de la ciudad, ante un nutrido público de amigos y conocidos y en versión ampliada, con teclista y cuatro coristas. Fue casi una hora y media de actuación, con buen nivel y ritmo salvo en los quince/veinte minutos previos al bis, que al menos a mi se me hicieron eternos. Supongo que lógico, puesto que la banda practica un pop/rock ochentero con el que no suelo comulgar (menos en su momento).

Con todo, y con la objetividad que me caracteriza, debo decir que Duran & Cia son realmente buenos en su estilo y si tuviesen la suerte que todo artista necesita, podrían hacerse un hueco en el mercado ahora que parece existir cierto revival 80′s. Y apuntalo mi afirmación en base a tres ideas. 1) Para ser un grupo debutante, tienen todos un excelente nivel como instrumentistas, consiguen un repertorio -propio- versátil y homogéneo y con temas bien producidos y algunos singles claros (Material de Derribo es clárisimo).  2)  Duran ha demostrado en las dos ocasiones en que lo he visto en vivo que tiene carisma y desparpajo suficiente como frontman, se mueve bien en escena, gestualiza lo suyo y aprovecha bien su registro vocal tipo Loquillo. 3) Aunque su cancionero está interpretado mayoritariamente en castellano, meten un par o tres de temas en catalán (alguno incluso bilingüe) así que tienen posibilidad de radiación habitual tanto en Catalunya como en el resto de España.

 

Dejando atrás ya la crónica de la actuación de ayer en Bikini, comentaré que estos últimos quince dias desde que Duran me pasó el disco, han resultado entretenidos. Me he dedicado poco al bloc por falta de tiempo por motivos de trabajo.  Pero en cambio me he entretenido pensando en las posibilidades que un grupo novel tiene hoy en dia para darse a conocer. Las experiencias que acumulé en los 90′s desde el punto de vista de una banda (con mi grupo Wildside) y desde el punto de vista de la prensa musical (de cuando estuve colaborando con Popular1 y luego al editar Rocks Musiczine), han permitido un interesante intercambio de opiniones con Carlos Duran sobre la promoción, la distribución y el management. Y me ha llevado a pensar que si un dia tuviese que buscarme la vida en otro sector distinto al que actualmente me ocupa, igual me dedicaría al management. No sé si tendría éxito, pero seguro que empeño pondría.

Mötley Crüe (2): Los trapos sucios

“Al principio fue como una gran fiesta. Izzy Stradlin solía acabar hecho un ovillo delante de la chimenea, las actrices porno perdían el conocimiento en el salón y  Britt Ekland solía salir dando tumbos del cuarto de baño. Una noche llegaron dos chicas diciendo que venían con un tipo llamado Axl, que estaba en un grupo llamado Guns n’Roses, y que quería entrar pero era demasiado tímido como para pedirme permiso” – Nikki Sixx

Prolegómenos de la pelea entre Axl y Vince

El fragmento anterior está escogido al azar de Los Trapos Sucios (The Dirt, en su versión original), la autobiografía de Mötley Crüe, el libro más adictivo que he leído en, al menos, un lustro. Publicado originalmente en 2001 no ha sido hasta hace unos meses cuando ha visto la luz su versión en español gracias a la editorial Es Pop con una magnífica traducción de Oscar Palmer Yañez y lo he devorado en apenas una semana a principios de agosto. Y como suele decirse, la espera ha sido compensada con creces. En su momento, y a pesar del interés y las ganas por conocer a fondo las correrías de unos mis grupos favoritos, me resistí a adquirirlo en inglés pues, aunque no tengo especiales problemas para leer revistas o artículos en el idioma de Shakespeare, pensaba que los detalles y ciertas expresiones serían importantes y estoy convencido que con un libro entero se me hubiesen escapado cosas. Y ahora lo sé todo, todo, todo… O al menos lo que los propios protagonistas recuerdan o han querido contar, como sugiere el propio Nikki en la reciente entrevista que le han hecho en Popular1.

Nikki sobre su canción favorita de Motley

“La gente dice que no puedes predecir tu futuro … pero yo sé que todo eso no es más que mierda… Yo predije mi futuro a los tres años, el día en el que, en un intento infantil por hacer más ruido, dispuse un montón de cazuelas y sartenes en el suelo d ela cocina y empecé a aporrearlas con cucharas y cuchillos… Pero entonces no lo sabía. Era tonto” – Tommy Lee.

“Yo les odiaba [a otro grupo] porque eran fans de Rush, tenían un montón de pedales para las guitarras, hablaban de ligados y, lo más atroz de todo, todos tenían el pelo rizado. Nadie puede molar teniendo el pelo rizado; individuos como Richard Simmons, el tipo de El Gran Héroe Americano y el cantante de REO Speedwagon tienen rizos. Las únicas excepciones son Ian Hunter, de Mott the Hoople, que tiene el pelo más enredado que rizado, y Slash, que tiene el pelo lanudo, y eso sí mola” – Nikki Sixx.

“¿Quién o qué mató a los dinosaurios? Yo creo que fue el ébola, un virus que, según dicen, es tan viejo como la misma Tierra… Y hablando de dinosaurios, ¿qué ejecutivo gilipollas decidió que había que pintarlos con esos colores brillantes y chillones?… Pienso mucho en los dinosaurios desde que hicieron que me sintiera como uno cuando Corabi dejó el grupo” – Mick Mars.

“Cuando volví a clase al dia siguiente, mi profesora, la señorita Anderson, me dedicó tanta atención que casi hizo que todo hubiera merecido la pena. Incluso antes de que se presentara la oportunidad, ya tenía predilección por las Playmates; la señorita Anderson no sólo había sido una, sino que seguía pareciéndolo… Gracias a la señorita Anderson tuve una revelación que iba a ser el principio que guiaría toda mi vida: las tías están buenas” – Vince Neil.

Lo que también tenía claro Vince tras su actuación en el US Festival 1983 es que iban a triunfar tras la buena respuesta del público ante un tema que aún ni habían publicado: Shout at the devil.

Los textos anteriores demuestran por donde van nuestros cuatro héroes. O tal vez sean sólo curiosas anécdotas de entre un montón de historias a cada cual más hilarante y loca y que sorprenden incluso a quien como yo conocía bastantes aspectos de su vida y obra. Y la conclusión es que lo de estos tíos es incluso peor de lo que imaginaba. De hecho, el propio libro avisa de que “para proteger a los inocentes, algunos de los nombres y rasgos distintivos de ciertos individuos en este libro han sido cambiados y varios personajes son compuestos de distintas personas”. De ser cierto, lo que han ocultado o enmascarado, o pretendido ocultar o enmascarar, debe ser tremendo, inconfesable, y sus protagonistas innombrables, pues lo que Los Trapos Sucios recoge es ya bastante sucio y pegajoso -y a la vez, fascinante- como para pensar que aquí está todo. Las siguientes tres citas de la contraportada, son del todo acertadas:

¿Por qué algunos leemos un montón de libros y vemos mucha televisión en vez de tocar en Mötley Crüe? Porque no tenemos el estómago para ello. Es tan sencillo como eso. Los trapos sucios es un libro definitivo: si hay historias peores que ésta en el rock and roll, no merece la pena contarlas.-Nick Hornby, The Believer

Pocas veces hemos tenido la oportunidad de leer una biografía tan honesta, sucia y real de una banda de rock. Los trapos sucios es una montaña rusa de excesos, glorias y tragedias, que resulta fascinante tanto para los seguidores de Mötley Crüe como para quienes jamás sintieron un interés especial por la banda. No se trata de un retrato amable sino más bien lo contrario; es un libro que definitivamente seduce y ensucia. Adictivo.- César Martín, Popular 1

Ábralo por cualquier página y encontrará una historia memorable. – Janet Maslin, The New York Times

Los trapos sucios es un compendio de sexo, drogas, alcohol y rock’n'roll en el que la realidad supera la ficción y cuya historia se deja entrever escuchando los álbumes del grupo. Si en Too fast for love (1981) sientes a un grupo de juerga constante, en Girls Girls Girls (1987) escuchas un grupo sin ideas, en su punto más bajo… aunque como apuntan ellos mismos, al menos escribieron un par de buenos (gloriosos, añado) temas. Las historias con managers, novias, colegas y demás gente que se relaciona con ellos son una sucesión de despropósitos, locuras y desenfrenos sin par; de entre las muchas, y sólo por citarlas, me quedo con las de Ozzy, Tom Zutaut (alma mater de la revolución hardrockera de los 80′s) y el promotor de sus giras japonesas. Y también con una cita de John Corabi, el cantante que sustituyó a Vince Neil durante un par de años, en la que relata como le contó a su mujer que tenía nuevo trabajo: “Tengo buenas y malas noticias. La buena es que he hecho la prueba y ha ido bien. La mala es que tienes delante al nuevo cantante de Mötley Crüe”. Y la cosa acabó mal, musical y personalmente para Corabi: se quedó sin grupo y sin familia.

El libro iba a convertirse en película hace un par de años, pero el proyecto ha quedado en el limbo, como confirma Nikki en Popular1. Ya en 2007, el bajista comentaba que ninguno de los dos directores a los que se les presentó el proyecto parecía que fuese a sacar aquello adelante, uno porque barajaba un presupuesto de 7 millones de dólares y el otro porque sólo pretendía centrarse en la parte amarillenta de la historia.

De momento como sabemos, The Dirt tiene su banda sonora musical en el último trabajo del grupo, Saints of Los Angeles (2008). Uno de mis temas favoritos del disco, Down at the whiskey, con una letra muy apropiada para el relato:

Runaways in a van
All go straight to Hollywood
We’ll leave a scar
Don’t give a damn
Vandalize the neighborhood

Do you remember when?

We slept all day
in our clothes
but that’s okay
in Hollywood

Another shot
Another show
All night long at the Whisky a go-go

Do you remember when?

We were on the run
Got loaded like a shotgun
Living out our dreams
Down at the Whisky

We never made a dime
But god we had a good time
We always made a scene
Down at the Whisky

LA girls they payed the rent
While we got drunk on Sunset Strip
And all the cash they made we spent
On tattoos and cigarettes

Do you remember when?

We were on the run
Got loaded like a shotgun
Living out our dreams
Down at the Whisky

We never made a dime
But god we had a good time
We always made a scene
Down at the Whisky

Oh we were throwing fights
And we were gettin high
Living out our dreams
Down at the Whisky

Mi reseña finaliza aquí. Léete un capítulo pinchando en este link, y si te engancha, ve a por él. Yo daría lo que fuese porque la historia siguiese en otro tomo con los siguientes veinte años de historia Motley.

Jesse

En el Popular1 de mayo, sección correo, leo una carta de un tal Jesse narrando sus peripecias con los Dogs d’Amour por el Sur. ¡Coño, si es Jesse, el de la lista del Popu!

Popular1 en eListas.net fue una iniciativa de Jorge ‘Pink Panther’ Samos que aglutinó a un montón de lectores del Popu y amantes del rock en general y en la que milité activamente antes de dejarla por saturación y falta de tiempo, y mucho antes de meterme en foro del Azkena.

Aunque físicamente no nos llegamos a conocer, estuvimos muy en contacto mediante esa lista hace ya más varios años. Jesse era un fan de Duran Duran (sí, y de los Dogs; yo también lo soy de ambos) y recuerdo que coincidiamos bastante en gustos y opiniones. Estaban ahí también Kike Turmix (QPD), que me descubrió un montón de buenos grupos, JF León, Juan Cacheda, Xavi ‘Simuselfdestruct’ (a quien de vez en cuando veo aun en algun concierto), y mucha más gente con la que compartí grandes momentos.

Escribo a Jesse a la dirección email que conservaba y tras un feedback por su parte, me entran ganas de entrar de nuevo a y liarla con esos viejos colegas. No sé, no sé. Pero de momento, si os acercáis por aquí, un fuerte abrazo.

Por cierto, links

Mientras surfeaba por la red a propósito del anterior post he dado con algunos blogs y webs interesantes a los que iré echando un ojo con calma pero que de momento me han llamado la atención: El Mundano , Viruete (ni me acordaba, pero el colega militaba en el foro no oficial Popular1 creado hace años en eListas -ignoro si aún está activo, yo me quité hace tiempo- y que nos dio muchos momentos de buen rollo con gente entrañable como el difunto Turmix, JF León, Jesse, Jorg Pink Panther, Simu y tantos otros), Wikio, Parlamentarios.info (agregador de los blogs de diputados), Wikiquote, Periodistas21 (que conocí hace tiempo pero cuya existencia no recordaba) y Ser idiota o parecerlo. Y en especial he visto que el hombre con más tiempo del mundo se llama Adrian Vogel y escribe en todos los blogs y webs habidas y por haber. Lo curioso es que el nombre en cuestión me suena mucho pero no acierto a saber dónde he leído algo sobre él o suyo con anterioridad.

Empezando por atrás

Empieza el mes y caen las revistas de turno en casa: el Ruta66, el Popular1 y si se tercia el Uncut o el Mojo. El Popu viene flojillo este mes, acostumbrados como estábamos a unos buenísimos números durane el pasado 2007. Pero esa conclusión la tengo sólo tras ojear la portada. Empiezo a leerla por atrás, por el Correo y el Apéndice. Leo una misiva de un lector en plena depre. Su consuelo es el Popu y también empieza a leer siempre las secciones posteriores. Somos muchos. Incluso cuando tuve el enorme honor de ser redactor de la revista allá por mediados de los 90′s, lo primero a lo que acudía era a las secciones de César; ni tan siquiera la natural curiosidad por ojear cómo habían quedado mis artículos.

Es uno de los méritos de  César Martín, que la revista sea tan personal. A veces no estás de acuerdo con él, con sus filias y fobias, y a mi desde luego los temas SerieB no me interesan demasiado. Pero el Correo, el Apéndice y los No Me Judas han sido durante años una fuente inagotable de placer, y son casi como una conversación de bar  con rockeros sobre cosas del momento. Eso que hay que hacer de vez en cuando como forma de terapia.

[nueva idea para los post: contarte que escucho de fondo] * Suena: Let it Be, The Replacements (adoro Androginous y Unsatisfied desde el mismo momento en que me hice con el vinilo, allá por el 88. ¿Sabes que Androginous es uno de los temas favoritos de Matt Dillon?)

¡Que viene Nick Cave!

Me acabo de enterar de una de las mejores noticias de los últimos meses: Nick Cave & The Bad Seeds tocaran en Barcelona el 25 de abril!! Increíble. Son ya muchos esperando una oportunidad, pues la primera y única vez que pude verlo en directo fue en el DoctorMusic festival, hace ya una década, y salí maravillado. Recuerdo aún a Cave señalando al cielo en plena noche y diciendo “what a beautiful moon”.

Descubrí a Nick Cave en 1996. Escribía en el Popular1 por aquella época y César Martín me dio la oportunidad de viajar hasta Cadaqués o por ahí a entrevistarlo. Apenas había escuchado algo suyo pero muy por encima. Así que le pedí prestada a Eloy toda la discografía de Cave y sus Bad Seeds y me la empapé en una semana. Quedé alucinado. No tengo recuerdos de aquella entrevista (supongo que al final no se haría, pues en caso contrario seguro que me habría impactado) pero si hubo algo debió quedar reflejado en algún numero del Popu de aquellas fechas. Sea como fuere, desde entonces soy un incondicional de Cave. Cada nuevo disco llega ipsofacto a mi discoteca y periódicamente recupero su material para desintoxicarme de tanto hard rock de guitarras estridentes.

Leo que el nuevo disco sale el 3 de marzo bajo el nombre de “Dig Lazarus Dig” y en su web se puede escuchar el tema título, una auténtica pasada.Te dejo el video (una versión con comentarios) de mi tema favorito, The Ship Song.