25 años de rock americano

Entramos en Razzmatazz y en el puesto de merchandising una de las camisetas lucía una imponente leyenda: 25 years of american rock. Con semejante declaración de principios no dudé ni un instante en pedir la camiseta… aunque mi decepción fue enorme al ver que aquello era el reverso y que en la parte frontal había una gran imagen con cuatro fotos de cada uno de los componentes del grupo. Adoro las camisetas rockeras, pero no aquellas en las que aparecen los caretos de los protagonistas. Así que nada, para dentro, a coger buen sitio, y a esperar.

Tardaron algo más de media hora en salir, pero al fin Cinderella se presentaban en Barcelona por primera vez. La emoción no era tan intensa para quienes los habíamos visto en su inauguración española el pasado año en Madrid, pero ganas no faltaban. Como es costumbre, empiezan con un tema menor para ir calentando, en esta ocasión Once around the ride, que sustituyó al habitual Push Push. Ya a la segunda de cambio, Shake me, y de ahí al final, una sucesión de himnos del hard rock en la escasa hora y diez que acostumbran a tocar. Por supuesto, la mejor Gipsy Road, imbatible. Y el detallde incluir ese magistral blues zeppeliano que es Long Cold Winter también me llegó al alma (a pesar de que por ello se quedó fuera Falling Apart At the Seems).

 

Disipado el temor de que la asistencia de público no estuviese a la altura del acontecimiento, visto lo que sucedió en Madrid hace justo 366 dias, el resto de comparaciones con el bolo madrileño resultan inevitables. Por ejemplo, no observé tan justa la voz de Tom Keiffer (que como sabes, tuvo que operarse hace años por una enfermedad que le paralizaba parte de las cuerdas vocales), pero por contra el sonido fue horroroso, un globo. La interpretación de Heartbreak Station no fue tan emotiva esta vez (tal vez, porque en Madrid la juntaron con la otra clásica Coming Home) y el detalle de la camiseta de la Qtar Foundation del guitarra Jeff LaBar al final del concierto es de esas momentos deplorables en cualquier concierto, pero en general, no se pueden poner peros a la actuación de Cinderella. Una de las bandas definitivas de la historia del rock.

Razzmatazz Palais

Comentaba con Manel y Mac a la salida del concierto de Michael Monroe que en Barcelona el rock’n'roll cada vez va a menos. O más bien, no es que vaya a menos, es que sigue justo en el mismo sitio año tras año, mientras varios fieles, esencialmente los mismos -aunque empezamos a fallar más a menudo de lo recomendable- aguantamos el nivel mínimo exigible para que las giras internacionales de grupos de segunda o tercera división (en términos de notoriedad) sean decentemente rentables como para mantenerlas.

El caso de Michael Monroe es de esos. El que fuera líder de los míticos Hanoi Rocks, y autor en solitario o cobijado en nombres bajo su tutela, suele acercarse cada 3 o 4 años por aqui para contorsionarse con su nueva banda ante unos 600 fans que saben que no va a defraudarles. En esta ocasión, además, la formación contaba con el aliciente de reunir bajo un mismo escenario a Sammy Yaffa (Hanoi Rocks, New York Dolls), Ginger (Wildhearts), Steve Conte (New York Dolls) y Karl Rockfist (Danzig, Chelsea Smiles). Un lujazo vaya, como el repertorio interpretado, donde sonó lo mejor de lo mejor procedente de su último disco Sensory Overdrive (2011), del disco homónimo de Demolition 23 de 1994 (sonó mi favorita de siempre de Monroe, Hammersmith Palais), del material de Hanoi (essencialmente de Back to Mistery City) y de su debut en solitario Dead Jail or Rock’n'Roll (1987).

Acompaño video con algunos temas de la noche, Trick of the wrist y Malibu Beach Nightmare, de calidad algo pésima esta vez pero sirven para ilustar el ambiente.

Por cierto, que teloneaban White Cowbell Oklahoma, grupillo de segunda del que el dia anterior compré y escuché su segundo disco, y que a falta de canciones intentan montar numeritos escénicos (llamas, motosierra, etc.) que llamen la atención. Una pequeña pérdida de tiempo.  Aunque fuesemos para ver a Michael Monroe y prevenidos.

Barricada rocanrol

Como ya conté hace unas semanas, no había vuelto a ver a Barricada en directo desde el año 1990, cuando la gira de presentación de su primer y grandioso disco homónimo en directo. Así que puesto que el último La Tierra está Sorda me ha gustado mucho, y con informacion fresca sobre sus tremendos conciertos en esta gira, me compré una entrada para verlos hace unos días en Razzmatazz.

¿Qué cómo están los navarros? Pletóricos. Los tres miembros esenciales de la formación, El Drogas, Boni (¡qué garganta tiene el tío!) y especialmente Alfredo Piedrafita están en un estado de forma increíble, intercambiando posiciones continuamente y protagonismo a los solos y las voces. Se les ve con ganas, sabedores de que tienen un repertorio que tira de espaldas, y salen a matar ante un público de antemano rendido. Sus actuaciones esta gira son de unas 3 horas, con unos primeros 80 minutos dedicados a repasar al completo su último disco y -tras un parón de veinte minutos- vuelta a la carga con un segundo set de otros veinte temas repletos de grandes éxitos. Tanto es así, que en algunos momentos el karaoke es brutal, pocas veces he asistido a algo igual. Momentos álgidos los hubo a montones (Todos mirando, Rojo, No sé que hacer contigo, Blanco y negro...), pero me quedo con la sensación de que los mejores minutos transcurrieron durante Písale (la esperaba con ansia y los coros de “corre corre” aún deben retumbar en la sala) y Deja que esto no acabe nunca, ambos cantados por Alfredo.

Pero, pero… la noche no me supo a gloria como parecería menester. En primer lugar, por cuestiones diversas, no pude llegar a la sala hasta las 9,30, justo para escuchar el final de Por la LibertadUna Lágrima en el suelo, las dos canciones con las que cerraban la primera parte del concierto. O sea, que me perdí la presentación de su último disco. Por otro lado, como en los 90′s los discos de Barricada me interesaron en general poco -salvo Por Instinto (1991)-  hubo varios temas que no tenía demasiado asimilados, y algunos ni en directo me convencieron. Lo que no me convenció en absoluto fueron sendas bajadas de la línea del P.A. para que el público cantase a gusto. Fue durante Animal caliente y también con  No hay tregua, en que el grupo elimina la señal de salida y se oye sólo el sonido de los amplis en el escenario. Me pareció un efecto malo, pues el ambiente que ya se creaba con la gente coreando ambos temas por encima del sonido general era más que suficiente para sentir que aquellos son himnos imperecederos del rock español. Y debo añadir que, en general, los bises me dejaron con mal sabor. No hay tregua, por lo ya explicado. El resto, porque me parece material de relleno: Oveja negra (posiblemente, la canción que me quitó el hambre por Barricada durante muchos años), Esta noche o La silla eléctrica me parecen canciones del montón, y todas ahí juntas lograron enfriarme. Una lástima.

En cualquier caso, estos meses de recuperación de Barricada me han devuelto la ganas de escuchar al grupo y revisar algunos de sus albumes post-1990. Algo que no debiera haber dejado de hacer, pues está claro que en Barricada sí se puede confiar. Despido el post con dos maravillas de su disco Latidos y Mordiscos, canciones que jamás deberián haber caído en el baúl de los temas olvidados: Bajo control y Písale, incluídos en los que son sin dudarlo sus dos mejores discos: Rojo (1988) y No hay tregua (1986) respectivamente.

El Barón voló sobre Barcelona

Por supuesto, estuve en esa fiesta que se suponía y fue el concierto de la formación original de Barón Rojo en Barcelona celebrando sus 30 años de carrera. 3 horas, ¡tres!, tocaron los tios, algo impensable en casi nadie hoy en dia, y menos bien entrados en los 50. El repertorio de muerte, con momentos álgidos esperables (Los rockeros van al infierno, Resistiré) y otros que no esperaba, básicamente porque hace como 20 años que no escuchaba a los Barones y ya ni me acordaba de su tremendo legado; así que momentos como Campo de concentración, Travesía Urbana, Barón Rojo,  Breakthoven, o la inicial Concierto para ellos, me parecieron sencillamente demoledores.

Sobre los miembros del grupo, no tengo una opinión clara. Aparentemente, Carlos de Castro y Sherpa siguen sin arrastrar muy buen rollo, pero todos en solitario brillaron a gran nivel. Y cómo no, Armando de Castro, auténtico como pocos sobre el escenario, tocando y moviéndose como un chaval. Y otra cosa que en los viejos tiempos no apreciaba y el otro dia en Razzmatazz sí me llamó poderosamente la atención fue la diferencia entre tener a Sherpa o no tenerlo cantando en el grupo. Su voz brilla sin discusión y el contraste con la de Carlos cuando éste se erige en vocalista solista es aplastante. Mucho han hecho los De Castro para mantener vivo el legado del Barón Rojo todos estos años, pero si la formación clásica hubiese aguantado hasta ahora, ahora estarían en otra dimensión aún más estratosférica.

Y para acabar post, esto es el mismo material (o parecido) hace veinticinco años. ¡Busca las diferencias!

Bcn, 23.01.2010, en 3 horas y 100m2

20.45h aprox: recuperándome del pedazo resfriado de los últimos dias, y bajo los efectos del Frenadol, me planto en la puerta de Razzmatazz 2 para presenciar la actuación de los bostonianos Dropkick Murphys. Si no hubiese tenido la entrada hace dias, igual me lo hubiese pensado. Pero les tenía ganas, no me constaba que últimamente hubiesen tocado por aquí y aún no les había visto. Sold-out en el Razz2. Los teloneros correctos, The Mahoganys. Los Dropkicks tremendos. Conciertazo, con un repertorio ya matador tras diez años de carrera. Una fiesta al grito constante de “let’s go Murphys“. Si hubiesen co-protagonizado escenario con Sick of it All, como en otras fechas europeas, aquello se hunde.

23.00h aprox: del Razz 2 al Rocksound, justo en la esquina de enfrente, para ver a los suecos Crank County Daredevils. Tengo un disco, Livin’ in the red (2006), y me parece hard correcto, bastane lineal, sin más. Pero la curiosidad me puede. 15€ de entrada (caro, comparado con los 22 de Dropkicks), y confirmo que son un grupo del montón. Sleaze barato. No han escuchado a los Beatles en su vida y no sacan una melodía memorable ni por asomo. Los riffs machacones. Actitud, bastante, pero se ve una banda cutre. El cantante, una especie de Nicolas Cage en su peor pesadilla, desgañitándose con la voz. El bajista, una mala copia de Blackie Lawless (WASP), ultrapose mala, mucho de Billy Hopeless (Black Halos) sin el punto entrañable. El guitarrista, más de lo mismo, con sus trucos escénicos decentes pero nada especial que aportar; me recuerda a Buffalo, personaje camorrero de la interesante serie Roma Criminal que hace dias han echado en el Plus. Me voy poco antes de que acaben.

00:15h aprox: justo saliendo del Rocksound veo una multitud enfrente de Razzmatazz1, en la esquina de enfrente, al lado de un autobús. Me acerco, antes de largarme. Percibo que Europe están ahí… y efectivamente, ¡na-ra-na-naaa!, Joey Tempest, con gafas oscuras, rodeado de fans, firmando autográfos. Parece que han triunfado una vez más. A pesar de los 44€ de la entrada, supongo que el Razz se ha llenado. No los he visto aún en mi vida, pero esta vez llegué a pensar seriamente en asistir a su show, de no haber sido por los Dropkick Murphys, y ya que el doblete se hacía imposible por coincidir en horarios. Hace años que leo críticas estupendas sobre Europe, a pesar de como muchos, le perdí la pista a finales de los 80′s, tras acabar aburrido de su Final Countdown… que dicho sea de paso, sigue siendo un grandísio disco de AOR.

Sucedió una noche, entre cuatro esquinas. Una banda, Europe,  que en 1986 fueron la mayor revelación del rock junto a Bon Jovi y que lejos del estrellato, se mantiene tras veinte años de forma digna. Otra banda, Dropkick Murphys, que van ascendiendo a cotas mayores, y que deben estar cerca del trono del hardcore punk. Y una panda de amiguetes, que ya parecen cascados, y aún no han hecho nada… y dudo que lo hagan. Auque para gustos…

La prueba del link

El bonito mundo de los blocs se nutre de la bonita figura de los enlaces. Enlazamos a un post, a un bloc, a un video, etc, y así vamos dando vueltas por la red como tontos fascinados ante lo que vamos encontrando.

Hace tiempo escribí sobre lo mucho que me gusta dedicarme 15 minutos a saltar de link en link, pero en esta ocasión voy a rizar el rizo. Hace unos dias, en mi lista de los mejores del 2009, parafraseaba el título de un temazo de Supersuckers, Rock’n'roll Records (Ain’t selling this year) para dar rienda suelta a mis favoritos del año. Pues bien, el amigo Ofersan se hace eco de mi recuerdo a los Supersuckers y publica un post dedicado a esa canción del grupo.

Ok, voy a devolverte la pelota, colega, a pesar de que el post perfecto hubiese requerido un link a mi bloc (gracias por la mención, pero faltaba el link). Y dejo la pelota en tu tejado, pues como has visto, enlazo a tu post y además lo perfecciono. Ya que comentabas el inicio del show de los supermamones en su última cita en Razzmatazz3, un concierto tremendo como no podía ser de otra forma, cuelgo aquí el video con aquel inicio de show, en el que suena Rock’n'roll Records entre otras. Y, lo importante, invito a todos aquellos que me estéis leyendo (o a Ofersan) a probar a enlazarnos los unos a los otros creando posts a propósito de los Supersuckers o de Rock’n'roll Records, o de cualquier cosa que de estos posts se derive. Lo sé, suena a gilipollez y no creo mucho en estas cadenas, pero se me acaba de ocurrir y ya que en Navidad se perdona todo y prevalece el amor al prójimo, vamos a ver cuántos posts y blocs siguen esta prueba. Venga, ociosos, vamos a ello.

Tesla=Barcelona, otro concierto 10

Ni las tracas de San Juan pueden con ellos. En un Razzmatazz 2 con media entrada, los californianos han vuelto a demostrar como se sustenta un grupo de rock con casi 25 años de carrera y lejos de su momento de mayor éxito.

Tesla setlist bcn 23.06.09Están en una forma envidiable, ofrecen un repertorio matador a pesar de lo que se dejan en el saco (ni Edison’s Medicine siquiera sonó) y encima presentan un nuevo disco interpretando 5 o 6 temas del mismo. Material que encaja perfectamente en el setlist, que no genera ni un momento de bajón y que el público corea y disfruta (incluso Breakin’ Free en directo gana mucho).

Estuvieron al 100%  durante los aproximadamente 100 minutos de concierto, con momentos ganadores fijos como Hang Tough, Cumin’ Atcha Live y la tripleta formada por Lovesong, What you give y Signs. Pero un tema que no cayó en su anterior visita a Apolo, Gettin Better, y que deseaba escuchar con toda mi alma sí sonó esta vez y las vibraciones fueron especiales.

Ayer confirmé que cualquier ocasión es ideal para asistir a un concierto de Tesla, por más alternativas que haya. Son tan buenos que ya sabes de antemano que saldrás eufórico del concierto; y son tan especiales que sabes que se van a vaciar, en un club o en un festival, y que además se divertirán sobre el escenario, lo cual forzosamente se contagia.Lástima por los que se lo perdieron.

Al final del concierto, tras una cerveza en el Pepe’s y la correspondiente espera, fueron saliendo todos los miembros del grupo y, atentos y amables con sus fans, firmaron y se fotografiaron con quien se lo pidió. Como le decía un fan al bajista Brian Weath, son honestos y reales. Tesla rocks, forever more.

[Actualización]. Madame de Chevreuse en su estupendo bloc glosa la historia de Nikola Tesla, el inventor que dio nombre al grupo. Recomiendo lectura, que un poco de culturilla nos va bien a todos.

Prison Bound remixed

Esta mañana he estado un par de horas haciendo pinitos con el sistema de edición de videos del iMac, motivado por el chasco que me llevé ayer al comprobar que a los últimos temas que grabé del show de Social Distortion en Razzmatazz les fallaba el sonido incomprensiblemente. Así que ayer se me encendió la luz y pensé en poner el sonido de Prison Bound del Live at the Roxy a las imagenes de la version que hizo Mike Ness en Barcelona. Y cual ha sido mi sorpresa al comprobar que el tempo es idéntico, como si llevasen un metrónomo.

Este video contiene el primer minuto y medio con la toma de sonido original de Barna y de ahí en adelante la versión audio del live at the Roxy.  Ya me darás tu opinión, pero creo que está bastante bien sincronizado. Orgulloso estoy, y encima puedo recordar el tremendo momento que vivimos el otro dia, con imagenes originales. Si me cuadran tambien Story of my life y Ball and chain, cuyo sonido también se me ha ido al garete, igual las remezclo como ésta.

Para redondear los dos post sobre el bolo de Social D. en Barna, enlazo al bloc del amigo Sammy plays dirty, que ha posteado una crónica a cuatro manos de lo más maja.

AC/DC – Barcelona 31.03.2009

cimg2272Justo acabo de llegar y mientras inicio la subida de algunos videos, me lanzo con un rápido comentario sobre otra noche histórica de rawk’n'roll. AC/DC son grandísimos. Ha sido IMPRESIONANTE, IMPRESIONANTE. Estan en una forma aplastante. Me he acercado hasta la quinta fila y he acabado en la 15ª, lo tenía todo a vista de Razzmatazz, a media sala. A Brian es la vez que mejor lo he encontrado y Angus sigue siendo Dios!

El escenario, luces y pantallas, son fenomenales, elegantísimos. El set list, el que se ha comentado en blocs y foros (Paulamule, foro Azkena,etc.), sin sorpresas (Angus se pasa el cumpleaños por el forro, así que ninguna de las canciones rumoreadas ha caído), pero esos temas siguen siendo infalibles. 30 años después, el riff de Highway to hell sigue siendo la bomba. Mis momentos favoritos de la noche: la intro a Rock’n'roll Train, Shot down in flames, Dirty deeds, Whole lotta Rosie y Let there be rock (la mejor hoy). Ya tengo mi entrada para junio y cuento desde ya las semanas.

PD: Y les he visto con esta 4 veces, la primera en el 91 (vamos, que mi estado de ánimo no deviene del factor “primera vez”), y siguen siendo los putos amos.

cheers cheers cheers cheers cheers cheers cheers cheers cheers Guitar Guitar Guitar Guitar Guitar Guitar Guitar Guitar Guitar Guitar

Empiezo a colgar videos en el Tubo. Aquí van unos cuantos y el resto los podéis ver en mi canal youtube (http://www.youtube.com/user/rocknrollmfs)

Y The Answer bien, pero en 30 minutos y con mal sonido, poco podían demostrar.

Hoy tocaba Wildhearts… pero me quedo con The Yo-Yo’s

Pues eso, que hoy tocaba ir a ver a los Wildhearts al Razz2… pero al final he pasado. Llevo una semana de mucho trabajo y estoy algo cansado, y como tampoco es un grupo que me llame especialmente la atención, pues aquí estoy, a las diez en casa. Encima me comentan que lo han pasado al Razz3, con lo que imagino que el pinchazo habrá sido monumental. Otra vez será. Y a los Lipstick ya los veré en otra ocasión, seguro.

Ya puestos, y tanto si eres fan del grupo de Ginger como si no, descubre -si no lo has hecho ya- a los Yo-Yo’s, grupo del ex bajista de los Wildhearts, Danny McCormack, y por el que pasó también Rich Jones (ex miembro fundamental de los Black Halos). Punk rock melódico del bueno, con grandes himnos en mi opinión. Uppers and Downers (2000) es una maravilla, con montones de temas para elevar los espíritus.

Sunshine Girl, acústico live at 12Bar, London (noviembre 2005)


Rock City, incluido en la edicion japonesa del Uppers and Downers