The Tragically Hip: El secreto mejor guardado de Canáda

El Ruta66 de febrero, ya a la venta, me publica este artículo. No es que vuelva al periodismo musical, pero valía la pena difundir la grandeza de los Tragically Hip en algún medio de mayor difusión que mi bloc. Salvando alguna licencia que se ha permitido el editor, el texto publicado es como sigue.

THE TRAGICALLY HIP
El secreto mejor guardado de Canadá

Allá por 1998 dedicaba mis ratos libres a la árdua tarea de editar una revistilla musical de distribución gratuita, en la que debíamos cubrir todo tipo de bandas rock –la publicidad manda-  con novedades la mayoría de las veces insustaciales… En una remesa de material Warner le eché el ojo a un digipack de portada ocre epigrafiado bajo el nombre de The Tragically Hip y con el título de Phantom Power.

La hoja promocional destacaba que en su país natal, Canadá, eran grandísimos, y que incluso habían encabezado festivales que contaban con ZZ Top o Sheryl Crow en el cartel. Empezó a sonar el CD, y los acordes de Poets me abrieron los oídos. Un medio tiempo, de sonido saturado, y una riqueza melódica y harmónica que me recordaba a REM, entre otras cosas por el timbre nasal de su vocalista, me enganchó al disco varias semanas, hasta que se fue a la estantería, como ocurre tantas veces. Por las tiendas de Barcelona no encontré material anterior del grupo y, como en aquella época apenas se tenían por internautas los empleados del Pentágono y los informáticos de profesión, me olvidé de aquella banda. Pero Phantom Power fue numero 1 en Canadá y el single Poets alcanzó el puesto 39 en los charts americanos. En todo caso, nada que trascendiese. Pero resulta innegable que, con 23 años de carrera, 14 discos editados, 6 millones de discos vendidos y una veintena de numeros 1 en su país, The Tragically Hip son el secreto mejor guardado de Canadá.

NUEVO ROCK AMERICANO ALTERNATIVO
The Tragically Hip se formaron en Kingston, Ontario, en 1983, como sexteto, con Gordon Downie (voz), Bobby Baker (guitarra), Gordon Sinclair (bajo) y Johnny Fay (batería), a los que se unió un par de años más tarde el también guitarrista Paul Langlois, compañero de instituto de Downie, y David Mannings al saxo, quien dejaría el grupo a los pocos meses, quedando el resto como miembros de la banda hasta la actualidad. De un sketch de titulo Foundation for the Tragically Hip (una parodia sobre  la miseria aspirante al lujo) perteneciente al video-show Elephant Parts de Michael Nesmith (The Monkees), tomaron el nombre para su grupo y, tras currarselo, como es menester, en el circuito de clubs de la zona, la legendaria MCA se fijó en ellos y les ofreció el ansiado contrato. Un primer mini-lp homónimo en 1987 de apenas 25 minutos que tan sólo apunta algun atisbo de chispa (Last American Exit) fue el paso necesario para su primer disco en toda regla, Up to Here (1989). De aquella época, Downie recuerda que “todo nos era nuevo y todo nos era posible. Cualquier aroma de interés o de aprobación se nos convertía en confianza, y todo aquello que no fuera confianza era solamente una bien disfrazada inseguridad. También teníamos, colectivamente, un muy bajo sentido del humor, de modo que convertíamos todas nuestras tristes historias en cuentos de triunfo”.

Emparentados en sus inicios con el Nuevo Rock Americano, aquel estilo influenciado por el punk, el country y el rock americano clásico, bajo el que la crítica agrupó a bandas tan dispares como Green on Red, REM, Del Fuegos o Jason & The Scorchers, por citar algunos, y ya entrados los 90’s con el rock alternativo de las college radios, The Tragically Hip atesoran las virtudes de los mejores: la urgencia de Pearl Jam, el clasicismo de Neil Young, la pasión de Michael Stipe y REM y la fe y la esperanza lírica del gran John Mellencamp. Todo en uno. Algo parecido a los ahora olvidados Live, pero mejor. Y su tercer disco, Road Apples (1991), ya da buena muestra de ello. Producido por Don Smith, el disco es más compacto en su sonido y más rico en matices (el ubiquo Benmont Tench colabora al piano), con las guitarras de Langlois y Baker más sueltas cada una en su línea. Aquel disco les permitió salir para algunas fechas en Europa y Australia, lo cual han seguido haciendo con cuentagotas desde entonces.

El salto a una liga mayor, ya en Estados Unidos, no vendría hasta un par de años después cuando con su cuarto trabajo, Fully Completely, consiguen su primera obra maestra, con varios singles de éxito en Canadá, y con Gord Downie revelándose ya como el centro del grupo y letrista excepcional, poeta y cronista excepcional de la lucha y los sueños de la clase media trabajadora (pescadores, animadoras, camioneros, deportistas) y de la historia y cultura canadienses.

Day for Night (1995), su siguiente trabajo y primero de dos para Atlantic, es para quien suscribe el más lineal y flojo de toda su obra, un paso fallido a pesar de contener favoritas como Grace Too y, sobre todas, Nautical Disaster, un crescendo emotivo con el sonido de las guitarras del Neil Young de Mirrorball y una letra freudiana acerca de un naufragio: “Una tarde cuatro mil hombres murieron en el agua/ mientras quinientos más eran arrastrados/ como parasitos en tu sangre/ Y yo estaba en un balsa salvavidas diseñada tan sólo para diez/ todo allí tan sistematizado como para odiarlo/ Y no valían ni tratos, ni tests, ni amores predestinados/ La selección fue inmediata / la tripulación eligió y a los que se quedaron en el agua tuvimos que arrancarlos de nuestros pantalones/ y nos fuimos a casa”. Y casi de forma inmediata, se publica Trouble at the Henhouse (1996), disco igualmente menor pero que les permite llenar arenas de costa a costa sin haber cosechado algun éxito destacable en las listas o las radiofórmulas americanas. De una de esas noches de gira, en Detroit, graban su primer directo, Live Between Us, demasiado intimista por la selección de temas, con sobreabundancia de su más reciente material y de injusto recuerdo para quien sabe de su directo.

EN CONSTANTE EVOLUCIÓN
Su evolución ha sido coherente y constante. Con cada nuevo disco, y con cada nuevo productor (esta década han grabado a las órdenes del lobo Steve Berlin, Hugh Padham o su colega canadiense Bob Rock), han dado otra vuelta de tuerca a su sonido y a las propias composiciones. Como afirmó Downie al periodista John Kendle, “le estamos echando gasolina al auto para alejarnos más de casa, en un viaje que está totalmente sin definir y que potencialmente no tiene final, que quizá termine en la muerte o con cicatrices… emocionalmente hablando, espiritualmente hablando y filosóficamente hablando”. No en vano, son considerados la banda canadiense por excelencia, tan emblemáticos como el hockey (el deporte favorito del grupo) y fieles a su espíritu de revisión permanente de su propia identidad.

En su segunda etapa, tras el directo, The Tragically Hip han acertado en cada uno de sus discos (excepción hecha del ambicioso Music@Work en 2000, que abre con tema homónimo espectacular pero cae al final en saco roto). Recuperando la frescura de sus inicios en el mencionado Phantom Power, los aclamados In Violet Years (2002) y In Between Evolution (2004), o en su penúltimo World Container, the Hip han conseguido cimentar su reputación a base de lo que se espera de toda banda que se precie: grandes canciones, buenos discos e intensos directos. Participaron en el Woodstock ’99, en el Jubileo de la Reina Isabel II de Inglaterra y en Live Eight, y el 2 de abril de 2005 ingresaron en el Canadian Music Hall of Fame durante la celebración de los premios Juno en Winnipeg, galardones de la música canadiense, de los cuales la banda es poseedora de 14, entre ellos al mejor álbum y al mejor grupo.

A destacar que las inquietudes culturales de Gordon Downie le han llevado a editar un libro de poesía musicado, Coke Machine Glow (2001) y un álbum Battle of the nudes (2003), mientras que, por otra parte, ha participado recientemente como conductor en Waterlife, un documental verde sobre las reservas de agua de los Grandes Lagos.

Uno de los aspectos remarcables del grupo es la lealtad y devoción de sus fans y el trato que a esa legión de HipHeads dispensan, estilo Grateful Dead o Phish. Permiten grabar sus conciertos (chequea www.Hipbase.com, www.Hipfans.com), alteran a discreción el setlist noche tras noche y mantienen una comunicación constante y multimedia con sus fans. De hecho, su web oficial, www.thehip.com, es una de las mejores y más dinámicas páginas web que he visto, cuidando el artwork, la imagen, el contenido y el intercambio con sus fans. En 2005, 150.000 fans seleccionaron online los 35 temas del recopilatorio, Yer Favourites, y también via web con la contribución de sus seguidores, están gestando como work-in-progress una biografía online, The Hip Story Project.

Su último disco, We’re The Same, les trajo hace nada a Europa en una gira de ensueño (de abril a noviembre, 84 canciones distintas en 78 conciertos, siendo menos de 10 las que han interpretado en al menos 50 conciertos y unas 30 las que se han podido escuchar en menos de 10 actuaciones de esta gira; 1893 canciones en total > las estadísticas son del blog tragicallyhiptour) de la que servidor ha sido testimonio. Ante 2000 fans en el Forum londinense, recinto de acogida reciente para Alice in Chains o New York Dolls, los Hip me dejaron perplejo, durante los 130 minutos de vibrante y guitarrera actuación y rendido ante un frontman de registro vocal impresionante y recursos escénicos casi ilimitados. Promotores, the Hip al Azkena ya!

_________________

DISCOGRAFÍA SELECTA
Up to Here (1989). Primer larga duración, con un sonido guitarrero en la onda Scarecrow de John Mellencamp, y muy equilibrado, con once temas –ninguno de relleno- y de los cuales sobresalen ya grandes canciones como When the Weight Comes Down, Blow at High Dough y la premonitoria New Orleans is Sinking, semihit en su momento y que años más tarde sería prohibida en las radios americanas a propósitode la catástrofe del Katrina.

Fully Completely (1993). Bajo el timón de Chris Tsangarides (Thin Lizzy, Killing Joke, Y&T), consiguen aquello tan difícil para muchas bandas que es plasmar en los surcos su sonido de directo, guitarras ásperas y sutiles al tiempo, y temas como el clásico Courage (dedicado al fallecido escritor identintario canadiense Hugh McLennan), Fifty-Mission Cap, Wheat Kings o Pigeon Camera, junto a ese puñetazo en la cara que es Looking for a Place to Happen, devienen al instante clásicos del grupo.

Phantom Power (1998). Su  mayor éxito hasta la fecha, editado por Sire, y considerado también por lo general, su mejor trabajo, el disco más REM de su carrera, combinando sabiamente sonidos eléctricos y acústicos. Poets, Fireworks, Vapour Trails… Imprescindible.

In violet years (2002). El regreso a sus orígenes musicales, con diez años más de experiencia. Rock de telecasters, con lo que sería una cara A rockera y una B de corte  intimista. Produce Hugh Padham (Bowie, Phil Collins, the Police) y nos dejan perlas como Are you Ready, The Darkest One (el video ‘canadiense’, junto a los chicos de la serie televisiva Trailer Park), Leave o Dire Wolf. Uno de esos discos que gana con cada escucha.

In betwen the Evolution (2004). Su tercera cima creativa, su trabajo musicalmente más variado y con algunas de sus canciones más radio-friendly, como Makeshift We Are, Summer is Killing Us y Vaccinaton Scar, superhit con el slide más resultón de los últimos tiempos. Produce esta vez Adam Kasper (Pearl Jam, Soundgarden, Foo Fighters).

We’re The Same (2009). Su último y excepcional disco, bajo la batuta de Bob Rock (Metallica, Bon Jovi, The Cult, Motley Crue), es el más convencional y rootsy que jamás han grabado, con Downie aterciopelando su voz en maravillas como Honey Please, Last Recluse o los nueve minutos de The Depression Suite. Si con este no venden, con nada lo harán.

* Si se te pasó, te recuerdo que colgué una recopilación de Tragically Hip: Long way to ARF, aún descargable (si no, dimelo y lo arreglo)

Long way to ARF (o The Hip al Azkena)

Lector habitual, lector ocasional: tienes a un golpe de link el mejor regalo que te van a hacer estas Navidades. Long Way To ARF es mi recopilación personal con mis favoritas (o parte de ellas: podría haber dado para otro cd, pero me he limitado a los sencillos más claros) de The Tragically Hip. El título es explícito, a ver si los del Azkena Rock Festival se dan por aludidos y contratan a esta banda para la próxima edición del festival. Espero comentarios sobre la música de los Hip una vez los hayáis escuchado bien. Pincha aquí.

The Tragically Hip live in London

Pues ya de vuelta y con un subidón tras el concierto de The Tragically Hip me dispongo a escribir estas lineas que, seguro, no reflejarán ni por asomo las vibraciones que sentimos los asistentes al bolo londinense de la banda más canadiense de todo Canadá. Si sigues mi bloc ya tendrás claro mi pasión por este grupo, así que ahí voy. Antes de entrar en materia, dejo apuntado que me limitaré a escribir sobre la actuación y lo que ha rodeado esta gira, pues dejo para dentro de unas semanas una retrospectiva en toda regla. Y para empezar, qué mejor que el video del tema con el que cerraron su actuación antes de los bises, Music @ Work, tras 120 minutos.

Desde que en abril editaron su último trabajo We’re the Same fantaseaba con la idea de verlos en vivo de una vez por todas cuando, como tienen por costumbre, cruzasen el charco para su media docena de conciertos por los Países Bajos y el Reino Unido. Al final, el anuncio de la gira presentaba diez fechas y, entre ellas, Amsterdam o Londres parecían a priori las más interesantes. Poco tardé en decidirme por Amsterdam, pero para mi sorpresa la web del Paradiso ya anunciaba sold out. Me entran los nervios y me apunto a Londres, donde sin demasiados problemas consigo mi entrada via internet. La fecha señalada es el 30 de noviembre y, por desgracia, la cartelera londinense no muestra ningún otro concierto interesante los dias previo o posterior. Así que mi viaje relámpago tendrá como único motivo ver a The Tragically Hip. El lugar, el HMV Forum, el antiguo Town & Country, en la zona de Camdem, con una capacidad de unos 2200 espectadores. El lugar donde apenas un par de semanas antes arrasaron Alice in Chains; donde Slayer tenían previsto ofrecer un par de fechas (pospuestas hasta el próximo año) y donde  en unos dias también tienen previsto actuar New York Dolls. Y horas antes del concierto de los Hip, el cartel de sold out también luce en la fachada. En la cola de acceso, y luego ya en las primeras filas, algunos canadienses luciendo orgullosos las típicas camisetas de hockey o cualesquiera otras con los colores e imagen de la bandera canadiense. Y como a la hora de apertura de puertas ya estoy por allí, me coloco también en la primera fila.

A medida que se acerca la hora prevista me vienen a la cabeza flashes de diversas canciones que sé que están interpretando esta gira -y también de algunas otras que seguro no tocarán- y me impaciento por ir conociendo el repertorio, pues hace meses que voy siguiendo la evolución del setlist gracias a TheHipTour, y tanto las canciones como el propio orden de interpretación va variando cada noche. De entrada, lo que está claro es que cada actuación consta de dos sets de una hora cada uno, con un intervalo de media hora de diferencia, y un bis de un par o tres de temas. Y que en sus dos últimas noches holandesas, el inicio ha sido calcado, con New Orleans is sinking (de su debut, hace veinte años) y The Depression Suite, un imponente tema de 9 minutos de su último trabajo.

El último recuento de estadísticas (realmente un trabajo de fan) se basa en los 78 shows que han realizado desde el 24 de abril hasta el 7 de noviembre de este 2009. Hasta ahí, habían sonado en vivo 84 canciones distintas, siendo menos de 10 las que han interpretado en al menos 50 conciertos de esta gira y unas 30 las que se han podido escuchar en menos de 10 actuaciones. Para los amantes de los números, la estadística de la citada web dice que han sonado 1893 canciones en esos 78 conciertos, a una media de 24,3 por noche. Podemos hacernos una idea del sueño que supone eso para un fan de cualquier grupo (si AC/DC hiciesen algo parecido, los vería cada noche, fijo).

Lo incomprensible del setlist de esta gira ha sido el prácticamente total abandono que han hecho del material de dos de sus mejores discos,  los bastantes recientes In Violet Years (2002) y In Between Evolution (2004), así que no esperaba nada de ahí, aunque sí sonó del primero de ellos It’s a good life if you don’t weaken. Pero de entre los temas que tenía la esperanza que tocasen -por probabilidades- y no cayó, estaba Nautical Disaster. En cambio fue toda una sorpresa escuchar Long Time Running, una canción de hace casi veinte años.

La segunda parte del show se inicia habitualmente con tres canciones en formato acústico y en Londres sonaron así Courage, clásico primerizo que sin guitarra eléctrica me supo a poco; The last recluse y Fiddler’s Green, con la colaboración, para incomprensible deleite del público, de Kelly Jones de los Stereophonics.

Otra de las sorpresas, al menos para mi, es lo mucho que rockean estos tipos. Por algún cd pirata y algun video en internet, me había hecho la idea de que debían sonar bien en directo, pero jamás imaginé que fuesen tan guitarreros. Twist my arm o Poets (que no conseguí grabar) así como éstos Fireworks y Yer Not the Ocean, suenan como cañones en vivo.

Pero la mayor sorpresa ha sido, sin dudarlo, contemplar en vivo a su líder, el cantante Gordon Downie. Impresionante su registro vocal y más impresionante aún su autoridad en escena, con una cantidad de recursos increíbles y una comunicación constante, gestual y/o verbal con el público, que lo hacen verdaderamente el centro de atención. A ratos tras la guitarra acústica, la mayor parte del show se libera de ataduras y se pone frente, arriba, o incluso debajo, de los chivatos de sonido frontales; mitad noble cortesano, mitad bufón real, juguetea constantemente con varios pañuelos blancos y muestra una faceta tragicómica más propia de épocas pretéritas que del rock del siglo XXI. Este bis final, con Blow at High Dough, da buena muestra del carisma del tipo. Echale un vistazo a las 2 tomas:

Promotores, The Tragically Hip al Azkena ya!

TTH: tonight’s the night

Hoy es el dia y por supuesto no estoy por aquí. Pero el WordPress permite programar los posts, asi que aquí va uno pre-grabado. Son tan sólo unos segundos, pero merece la pena. Entre canadienses anda el juego: Tragically Hip versionando el clásico Limelight de sus compatriotas Rush (circa 92 o 93).

Aunque no puedo resistirme a linkar a sus autores. Rush en el Toronto Rocks, con sus famosas lavadoras de fondo.

TTH: falta 1 dia

Y por último, uno en vivo. Posiblemente, mi canción favorita del grupo, grabada para un Saturday Night Live hace unos quince años. A la vuelta te cuento la experiencia.

Nautical Disaster, de Day for night (1995)

I had this dream where I relished the fray
and the screaming filled my head all day.
It was as though I’d been spit here, settled
in, into the pocket of a lighthouse on some
rocky socket, off the coast of France, dear.

One afternoon, four thousand men died in
the water here and five hundred more were
thrashing madly, as parasites might in your
blood. Now I was in a lifeboat designed for
ten and ten only, anything that systematic
would get you hated. It’s not a deal nor a
test nor a love of something fated. The
selection was quick, the crew was picked in order and
those left in the water got kicked off our
pantleg and we headed for home.

Then the dream ends when the phone rings,
you doing alright he said it’s out there most
days and nights, but only a fool would
complain. Anyway Susan, if you like, our
conversation is as faint as a sound in my
memory, as those fingernails scratching on
my hull.

Estos de Universal siguen desactivando los videos de los Hip. Vaya forma de promocionarlos! Clicka aquí: http://www.youtube.com/watch?v=tA2IqLspZfo

TTH: faltan 2 dias

Yer not the ocean, de World Container (2006)

again i’m talking to the lake, i’m standing on the rocks
you’re not the ocean, i’m better to watch
Britney Invisible or The Stranger In Myself
than a wall of water just hitting the shelf

you’re not the ocean – you’re up to my toes
you’re not the ocean – you’re not even close

though you’re so real and you’re more youth every day
and you can think and feel and get out of your own way
and though i’m nothing, you are just a lake
made to take it and take and take and take

you’re not the ocean – i’m standing on my toes
you’re not the ocean – you’re not even close
you’re not the ocean – you’re up to my chin
you’re not the ocean – you’re not coming in
you’re not coming in, you’re not coming in, you’re not coming in

you’re not the ocean – you’re up to my chin
you’re not the ocean – you’re not coming in
you’re not coming in, you’re not coming in, you’re not coming in

Si el video sigue desactivado, prueba aqui: http://www.youtube.com/watch?v=cvvGR0VVizI

TTH: faltan 3 dias

Su segundo trabajo de larga duración se abre con estas grandísimas guitarras: Little Bones, de Road Apples (1990)

It gets so sticky down here
Better butter your cue-finger up
It’s the start of another new year
Better call the newspaper up
2.50 for a hi-ball,
And buck and a half for a beer
Happy hour, happy hour
Happy hour is here

The long days of Shockley are gone
So is football Kennedy style
Famous last words taken all wrong
Wind up on the very same pile
2.50 for a decade
And a buck and a half for a year
Happy hour, happy hour
Happy hour is here

I can cry, beg and whine
T’every Rebel I find
Just to give me a line
I could use to describe

They’d say, “Baby eat this chicken slow
It’s full of all them little bones.”

So regal and decadent here
Coffin cheaters dance on their graves
Music, all it’s delicate fear
Is the only thing that don’t change
2.50 for and eyeball
And a buck and a half for an ear
Happy hour, happy hour
Happy hour is here

Nothing’s dead down here, just a little tired
They’d say, “Baby eat this chicken slow
It’s full of all them little bones.

Si el video está desactivado, prueba clickando aquí: http://www.youtube.com/watch?v=eEuMFZ37C3Y

TTH: faltan 4 dias

Esta fue la segunda canción que conocí de los Hip. La primera fue Poets, que la antecede en el mismo disco. Sencilla e  hipnótica.

Something On, de Phantom Power (1998)

Your imaginations having puppies
It could be a video for new recruits
Just stare into the camera
And pretend that you got the flu
Or dreams of impossible vacations
And get all teary from the wind
Look as though you’re standing at the station
Long after the train came in
And see how the space tautens
Like there’s something on
And you’re never more hot then
When you’ve got something on
Picture a century of water
Bury the pipeline guy right here
Kill the dream of possible vacations
With the sweep of a mapping pioneer
Outside there’s hectic action
The ice is covering the trees
And one of em’s interconnecting
With my chevrolet caprice
Black out to phantom power
And like there’s nothing on
And hammering the tower
And now there’s nothing on
We’ll ride the monorail
Rocking gently home on the trail
You wanna to show me the moon
I know you’re standing at the station
I know there’s nothing on
I know the alienation
I know the train’s long gone
I can see how your face tautens
Like you’ve got something on
It makes me feel just rotten
But you’ve got something on

Si el video sigue desactivado, prueba aqui: http://www.youtube.com/watch?v=R3r03iznyB0

TTH: faltan 5 dias

Uno de sus primeros éxitos, en honor de un gran poeta canadiense.

Courage (for Hugh McLennan), de Fully Completely (1992)

Watch the band through a bunch of dancers
Quickly, follow the unknown with something more familiar.
Quickly something familiar
Courage, my word it didn’t come it doesn’t matter

Sleepwalk, so fast asleep in a motel
that has the lay of home and piss on all of your
background and piss on all your surroundings
Courage, my word, it didn’t come, it doesn’t matter
Courage, it couldn’t come at a worse time

So there’s no simple explanation
for anything important any of us do
and yea the human tragedy
consists in the necessity
of living with the consequences
under pressure, under pressure.
Courage, my word, it didn’t come, it doesn’t matter,
Courage, it couldn’t come at a worse time.

Si el video está desactivado, prueba aquí: http://www.youtube.com/watch?v=SgqVt3fApco

TTH: faltan 6 dias

Un video que engrandece más aún la canción a la que debe su existencia.

My Music @ Work, del disco homónimo (2000)

Everything is bleak.
itand’s the middle of the night.
youand’re all alone and
the dummies might be right.
you feel like a jerk.
my music at work.
my music at work.
Avoid trends and cliches.
donand’t try to be up to date.
and when the sunlight hits the olive-oil,
donand’t hesitate.
the nightand’s so long it hurts
my music at work.
in a symbol too far
or the anatomy of a stain;
to determine where you are,
in a sink full of ganges, iand’d remain -
no matter what you heard
in my music at work.
my music at work.
my music at work.
I call it, and’olga waits;
the cloud that entertains
the dim possibility of
showing some restraint.and’
the rain came down berserk.
my music at work.
my music at work.
On a star beyond the chart
or the dark side of a drop of rain.
determining where you are,
in a sink full of ganges, i remain -
no matter what you heard.
my music at work.
my music at work.
my music at work.
La-la-la-la-la-la.
la-la-la-la-la-la-la-la.
la-la-la-la-la-la.
la-la-la-la-la-la-la-la.
Everythng is bleak.
itand’s the middle of the night.
youand’re all alone and
the dummies might be right.
outside, the darkness lurks.
my music at work.
my music at work.
Hey fallen hummingbird,
my music at work.
from the middle of the earth,
my music at work.
bound for bed without dessert,
my music at work.
my music at work.
my music at work.

Si el video está desactivado prueba aquí: http://www.youtube.com/watch?v=Kxo_RBrJUGg