Muchas son las coñas que se cuelgan en youtube con las imágenes de El Hundimiento, film sobre los últimos dias de Hitler, y unos subtítulos que no vienen a cuento pero suelen encajar como anillo al dedo. Recientemente he visto sobre la gira de Van Halen sin Michael Anthony.
Aunque ninguna (o no la he visto yo) supera la relacionada con la ya mítica caída de la Copa del Rey que protagonizó Sergio Ramos desde el autobús, de memoria reciente aún (pocos títulos que celebramos los madridistas…)
Ya advierto que no soy objetivo. Hablamos de VAN HALEN, una de las bandas definitivas de la historia, especialmente con David Lee Roth de voceras. En cualquier caso, VH serán siempre la banda de Edward Van Halen.
Tras la gira de reunión/reconciliación entre Eddie y Dave de hace tres años, muchos esperábamos una nueva oportunidad para ver si aquello iba en serio o iba a ser otro fiasco. De hecho, el que el hijo de Eddie, Wolfgang, se hiciese cargo del bajo en sustitución de Michael Anthony no presagiaba nada bueno. Pero por lo que leí y vi en internet, la gira salió razonablemente bien.
Ahora, la prueba del algodón era seguir adelante con nuevo disco. Y apenas entrando en 2012, Van Halen publican A different kind of truth, discazo descomunal con el que desafían a cualquier niñato imberbe o vieja gloria que piense publicar algo de música durante los próximos meses. Porque Van Halen han sorprendido a propios y extraños con un álbum a la altura de su leyenda. De hecho, así a bote pronto, no recuerdo un disco de reunión tan bueno como el que nos ocupa. Y se me ocurren ya mismo 10 razones que hacen grande este disco:
1. En primer lugar, porque estos VH suenan atómicos como los VH de sus primeros discos, hambrientos por comerse el mundo. De hecho, cuentan que la mayoría del material ha sido repescado por Eddie a partir de viejas demos de sus inicios, allá por 1977. Personalmente me da lo mismo. Bien halladas sean.
2. El disco es duro, salvaje, un pelotazo en plena cara. Aquí no hay baladas como en la época de Sammy Hagar, que por otra parte, és un período de la banda que disfruto de igual manera. Es el disco más poderoso que he escuchado en mucho tiempo.
3. A different kind of truth es musicalmente compacto en su variedad, tanto que antes de acabar un tema ya deseas escuchar el siguiente esperando a ver por donde se salen. Y es que en este álbum no hay ni un desecho, nada de material de desperdicio. Cada uno tendrá sus favoritas, y a mi no es que Honeybabysweettiedoll o Outta space me gusten demasiado, pero es que las luces predominan con mucho sobre las sombras en este disco: She’s the woman, Me and your blues, Beats workin’, As Is…
4. La base rítmica, especialmente el que Wolfgang Van Halen ha encajado su bajo como un guante. Tal vez su juventud ha contribuido a aportar frescura y vitalidad al sonido de una banda que grabó su primer disco en 1978 y que grabó sus mejores discos hace más de veinte años. La cuestión es que su bajo suena como un poderoso complemento a la guitarra de su padre y junto a su tío Alex conforma una base rítmica aplastante y de sonido único, como siempre. Y además, como no soy purista, el hecho de que el bajista original Michael Anthony esté deshauciado prestando servicios al supergrupo de la competencia Chickenfoot (que junto a Joe Satriani, Sammy Hagar y el Chili Pepper Chad Smith suenan como Van Halen sin serlo) nos permite tener más música VH-style.
5. Tattoo, el primer single y tema que abre el disco. Medio tiempo fresco y vacilón que no tiene nada que ver con el resto del disco, mucho más rápido y duro. Me gusta la melodía, el riff, el coro y, especialmente, el feeling de David Lee Roth encajando a su aire voz y letra al ritmo de la canción. Quien tuvo retuvo y esa forma de cantar es inigualable.
6. La producción y la mezcla. Huelga decir que los discos ya no suenan como antes, y mucho menos los CDs. ¡Pero éste sí! Y a todo volumen mejor. Ideal en coche o con auriculares, pero con el volumen a 11, este A different kind of truth es envolvente pero permite apreciar todas sus sutilezas. VH no necesitan productor, para eso está Eddie, que parece tener muy claro lo que quería. A las canciones no les sobra ni falta nada, tienen el punto justo de agresividad y comercialidad; la dosis adecuada de instrumentación y harmonias vocales; de estrofas, coros y puentes, de melodías y harmonias; de intros que te atrapan y codas que te dejan con ganas de más.
7. Stay frosty, undécima canción del disco y un ejemplo más de lo que son Van Halen. El tema de sonido más clásico de todos, muy rockandrolero, con acústicas y guitarras, con cambios de ritmo demoníacos. Junto a Tattoo, my favorita, de esas que te elevan el ánimo.
8. David Lee Roth. Tienes tan escuchados sus discos con Van Halen que cuando los vuelves a pinchar a veces ni eres consciente de lo que hace este hombre con su voz. Porque más que cantar, te contagia su pasión. Pocos como él son capaces de elevarte el estado de ánimo con su presencia en una canción con un simple aullido, una palabra, una sonrisa, un movimiento de Diamond Dave…. lo que se escucha y lo que no, lo que sólo se adivina, todo eso tiene reflejo en estas canciones. Una de las mejores crónicas del disco que he leído indica que Dave parece haber perdido un tono o dos, pero desde luego yo no sé apreciarlo. Desde luego, sigue haciendo lo que quiere con su instrumento.
9. Eddie Van Halen, el mejor guitarrista de la historia, vuelve a estar en forma. A mediados de los 90′s y durante casi una década, la bebida hizo estragos en él, persona y músico, pero parece que definitivamente está limpio. Y el sonido de su guitarra me vuelve loco. Tiene un sonido único, que compacta los riffs y sublima los acordes abiertos; amenazante como una motosierra y salvaje como un caballo relinchando. Me entusiasman sus arpegios, sus punteos, sus harmónicos, y esa combinación constante entre rítmica y solista. Hace lo que quiere sobre el mástil y lo mejor, es que siempre ha puesto la técnica al servicio de la canción.
10. Sencillamente, es el nuevo disco de Van Halen, el primero en 14 años, el primero nuevamente con David Lee Roth tras 26 años… y es realmente un disco de primera. Hazte un favor y escúchalo un par de veces al menos, una vez disfrutando de las canciones por si mismas; la segunda escuchando además con detalle los diversos instrumentos (voces incluidas). A la tercera estarás atrapado.
La gira americana acaba de empezar y aquí tenéis el primer setlist, que sólo cuenta con 4 temas de A different kind of truth, pero que salvo por la sosa I’ll wait (de su disco 1984), es ciertamente de ensueño. Mientras se deciden a cruzar el charco, disfrutaremos de los diversos videos que circulan por la red, especialmente de la charla que se pegan Eddie, Dave y Alex en el video que está en portada en su web: van-halen.com
Justo en el momento en que Van Halen vuelven a la actualidad con su nuevo disco, A different kind of truth, parece buen momento para recuperar su discografía y volver a reivindicar la que es una de mis canciones de cabecera de todos los tiempos: Jump.
Si para cualquier amante de la música es realmente difícil escoger un solo disco como su favorito, imagina lo que supone bucear entre canciones y elegir una y sólo una como la mejor composición de todos los tiempos. Por supuesto depende del momento y el estado ánimico. Pero teniendo claro que entre muchas de los Beatles y los Stones formaría mi particular Top5, siempre barajo entre la mencionada Jump y All your need is love (Beatles) para llevarse el premio. Dos canciones en apariencia simples y de letra más bien bobalicona que levantarían el espíritu a cualquiera. Y más en los tiempos que corren.
Pero ya en faena, me decanto por Jump para este post y empiezo a glosar hasta la exageración sus virtudes. Digamos que es la mejor canción de la historia de la humanidad… o si lo prefieres, la segunda. Sé de algún amigo que sólo por una afirmación de tal calado me retiraría la palabra ipso facto. That’s life. And Death. Es la canción que quiero que suene en mi funeral, cuando ya no pueda levantarme.
Y es que todo, ABSOLUTAMENTE TODO, en Jump es perfecto. Como canción, dicho sea de paso, porque el contexto es como el del reverso tenebroso de la Fuerza. De entada, la introducción del tema, con un sonido uniforme de sintetizador que abre el álbum (de título 1984, como el disco, que se publicó en diciembre de 1983) y va saliendo del túnel para desembocar en la reconocible melodía que abre ya Jump. Una melodía hecha con sintetizadores, de puro sonido 80’s, por la que cualquier teclista mataría por componer ese riff… Pero es que hablamos de ¡Van Halen!, la banda de América en aquél momento, liderada por el mejor guitarrista de la historia! Para caerse de culo.
Así empieza Jump, con esa intro generadora de la mayor de las expectativas y elevando a los altares un single de duración casi ideal: 4:03 minutos en total. Y de ahí a la estrofa y luego a un puente donde por fin se escucha una guitarra y un preciso punteo de contrapunto a la voz. Y el coro… mejor escucharlo y corearlo, sobre todo en directo debe hacer estragos. El sonido global de la canción es espectacular, tanto que aseguraría que en Jump, Alex Van Halen (batería) y Michael Anthony (bajista), asentaron y definieron para el futuro el sonido exacto de la base ritmica del grupo, más cálida que nunca. Y tenemos un solo descomunal, en dos partes, una de guitarra y otra de teclados, donde cada nota de guitarra y teclados de ese memorable momento es de 10 por si sola. Ya saliendo, la coda, fragmento de cierre de la canción, para la que Eddie compone una cadencia de acordes (a partir del acorde básico del coro) que en 1991 serviría también de riff para Top of the world, canción de su disco For Unlawful Carnal Knowledge.
Acerca del significado de la letra, circulan versiones distintas pero la popular parte de David Lee Roth, que comentó que se basaba en una noticia que vió en la TV sobre un tipo que pretendía suicidarse saltando desde lo alto… e imagina entonces el chiste de Diamond Dave en el coro: “might as well Jump” (algo así como “igual podrías saltar”).
Y para venderla mejor, un simple video barato grabado entre cuatro paredes sin efectos ni posproducción en la época inicial de la MTV, con el grupo interpretando la canción con la mayor de sus sonrisas. El playback es tan falso que en él se ve mucho a Eddie posando con su guitarra cuando realmente no suena la mayor parte del tiempo. En cualquier caso, desprende tan buen rollo que todo el mundo debería tener una tele en su habitación sólo para que al sonar el despertador cada mañana se conectase automáticamente y te levantases visionando uno de los momentos cumbre de la historia moderna. He dicho.
Pero vuelvo a la clave de la canción, los teclados y el solo. Ya en 1982, cuando Michael Jackson empezaba a grabar Thriller y ni aspiraba a ser el Rey del Pop, su productor Quincy Jones llamó a Eddie Van Halen para reclamar sus servicios. Tenían a Steve Lukather, de la megabanda AOR Toto, grabando las guitarras del disco, pero querían algo especial para Beat It, un solo de guitarra. Según el recuerdo de Eddie de aquella conversación telefónica, la cosa fue algo así: “Eddie, soy Quincy, tío”. “¿Quincy? ¿Quién eres tu, capullo? ¿Por qué llamas a mi casa”. “Soy Quincy Jones, el productor”. Glups!
Quincy ya era uno de los productores afamados de la época. Desde sus inicios, ni David Lee Roth ni el resto del grupo eran partidarios de que Eddie aportase sus ideas a otras canciones ajenas a Van Halen, así que la cosa no les hizo gracia. En realidad, se enteraron a posteriori, pues Eddie ni lo consultó y se fue directo al estudio. Escuchó la canción, pidió hacer el solo sobre los acordes de la estrofa, no sobre los del coro, y grabó un par de solos distintos para que eligiesen. Todo en 20 minutos. Pensó que aquello no tendría trascendencia y apenas nadie prestaría atención. ¡Error! En cuanto el público blanco y fan de Van Halen empezó a comprar la canción y pedirla en las emisoras, y la MTV y la mayoría de las grandes FM’s empezaron a radiarla de forma constante, el caché del grupo y del propio Eddie subió como la espuma y fue el inicio del final de la época clásica de Van Halen.
Su último disco era de 1981, el tremendo e infravalorado Fair Warning, y un poco faltos de ideas, lanzaron en 1982 Diver Down, compuesto por versiones y temas propios de flojillo nivel. Durante aquellos meses (81-82) a Eddie se le ocurrió una primigenia idea de la canción, pero el resto del grupo no estaba dispuesto a dedicar horas de estudio para desarrolarla. Pero Thriller triunfó, Beat it era un hit y Eddie Van Halen era el músico de moda en América. Y llegó la oferta para tocar en el US Festival en San Bernardino, California, junto a Judas Priest, Mötley Crüe, The Clash y varias bandas más. Y su actuación, presenciada por medio millón de personas en el recinto resultó apabullante y Van Halen se conviertieron en la banda más grande de América.
El guitarrista se construyó su propio estudio, el 5150 (que luego daría título al primer disco con Sammy Hagar) y ahí empezó a probar libremente ideas y sonidos para Van Halen. Y Eddie presenta al grupo un tema compuesto con sintetizadores y David Lee Roth se coge un cabreo descomunal: “¡Eres el guitarrista más grande la historia! Nadie quiere escucharte tocando unos putos teclados!!!”. Imagina el momento. Que el aclamado guitarrista se limitase a un breve solo en la canción más emblemática que jamás habrían compuesto puso a todos de los nervios. Curiosamente, todo aquello dio la razón a Eddie Van Halen: Jump sería la primera canción del grupo que alcanzaría el número 1 en el famoso Billboard, la lista de éxitos americana. Y como en breve Eddie y David partirían peras, sería la única canción de la primera época en llegar a la cima de los charts.
Carlos Santana versionea algunas de las más grandes canciones guitarrreras de todos los tiempos en su último disco, Guitar Heaven (2010). Cuenta para ello con invitados ilustres a las voces y, como suele ser habitual en estos casos, el resultado es irregular. Siempre me ha gustado el sonido de su guitarra pero hace años que no aporta nada al panorama del rock, así de claro, y supongo que con esto no pretendía conseguirlo, aunque le reportará pingües beneficios.
Photograph, con Chris Daughtry, un finalista del reality musical American Idol, no progresa adecuadamente. La versión no tiene nada especial y desde luego ni se asoma a la original de Def Leppard.
Scott Weiland y Chris Cornell no desentonan para Whole lotta love (Zeppelin) y Can’t you hear me knocking (Stones), y por supuesto las combinaciones Santana-Joe Cocker para el Little Wing de Hendrix, o con Johnny Lang para I ain’t Superstitious (blues de Willie Dixon y Howlin’ Wolf, que popularizó Jeff Beck junto a Rod Stewart), también suenan convincentes, sin que en cualquier caso ninguna de ellas aporte nada que no aconseje volver a la original. Pero mi versión favorita del álbum es la que se marca con el rappero neoyorkino Nas y una chica de voz tremenda a los coros, Robyn Troupe: Back in Black. [el video que sigue es claramente un montaje que he encontrado, pero me ha gustado]
Y otra que no está mal es la revisión de Dance the night away de Van Halen, donde Pat Monahan, vocalista de la banda californiana Train, cumple más que decentemente haciendo de David Lee Roth. Y quién lo iba a decir, siendo el autor de uno de los éxitazos de los últimos meses en USA, Hey Soul Sister, que tiene poco que ver
Aunque aquí la gracia estriba en ver qué hace Santana en su papel de Eddie Van Halen, y su estilo es tan distinto que hace lo que debía: otro tipo de solo y a otra cosa.
Dia de cumpleaños, aunque entre el trabajo, es complicado acordarse ni darse un respiro.
Justo ahora estoy acabando de agradecer en Feisbuck y Twitter a quienes me han felicitado y se me ha ocurrido compartir 3 videos, a modo de regalo de doble via: para mi siempre es un placer escucharlos y para ti, seguro que también.
Mi canción favorita de todos los tiempos:
La mejor canción de cumpleaños:
El mejor regalo hoy: la entrada para el concierto de Cinderella en Madrid
Si nada se tuerce, el próximo lunes estaré viendo a una de las bandas que más me ha impactado esta última década: The Tragically Hip. Y estoy que me salgo con sólo de pensarlo. Cómo si fuese a ver a Van Halen. O a Tom Petty. O a John Mellencamp. O a Rush. Esta semana, en el bloc, caliento motores… aunque me consta que algunos de estos temas no sonarán.
Vaccination Scar, de In Between Evolution (2004)
So, the chemistry’s set
And I’m not the saddest cheerleader to forget the American word
For the gang in the head
That dwindles to no members when
The mystery’s met
The sky looks threatened, heading home in the dust
Singing “life is for getting
good enough for the frivolous”
One thing I remember is
This tear on your bare shoulder, this
Little silver boulder
This slowly falling star
We’re rolling, so what
Never getting older, where the moon-shocked curtains part
At the start of enough
A tear dropped in a vaccination scar
I’ll tell you if I’m able, that is
I’ll tell you like it is
It went down like a bad card table, like
The Tacoma Narrows Bridge
Like the Tacoma Narrows Bridge
Swimming on a bit
Stop and treading water as the sun assimilated the words
For lighthouse fire
Burning down to embers’ end
The mystery met
The sky just-reddened, heading home under dusk
Is life just forgetting
Another word for frivilous
And little silver boulders
And silence from Mars
For the heart of enough
For a tear dropped in a vaccination scar
Empieza inmejorable la temporada de conciertos. No sé si estos próximos meses podremos ver a tantos monstruos clásicos como la pasada temporada (Young, Fogerty, AC/DC, Lucinda…) pero la cartelera viene cargada de conciertos interesantes.
En la página de conciertos de este bloc tienes una lista con los que a mi me interesan… y obviamente, a simple vista, ya se ve que habrá que elegir. De entre todos, a dia de hoy me decanto por los siguientes en Barna y alrededores, en algunos casos porque no los he visto, en otros casos porque hace tiempo que no los veo en concierto, y en otros casos, por la novedad que representan :
21.09 Mr. Big – Bikini
23.09 Dan Baird & Homemade Sin – Apolo2
29.09 Eilen Jewel – Apolo 2
17.10 Y&T – Bikini
21.10 Jim Jones Revue – Sidecar
23.10 John Doe & The Sadies, Magnolia Electric Co, The Handsome Family – Apolo
25.10 Gun – Salamandra
29.10 Black Stone Cherry – Apolo2
29.10 Over the Rainbow – Razz 2
04.11 D.A.D – Salamandra
05.11 Junkyard – Apolo2
05.11 Ritchie Kotzen – Salamandra
14.11 Marillion – Casino Aliança Poblenou
15.11 the Queers – Rocksound
15.11 Lady Dottie & The Diamonds – Rocksound
21.11 Rickie Lee Jones – Barcelona
03.12 UFO – Apolo
10.12 Blackberry Smoke – Razz3
16.12 Living Colour – Terrassa Faktoria d’Arts
15.01 Stryper – Apolo
23.01 Europe – Razzmatazz
05.02 Rhino Bucket – Rocksound
25.02 Airbourne – Apolo
Viendo que ya he descartado varios y la lista sigue enorme, la decisión pinta mal. Además si te fijas, hay varios que coinciden (también Quireboys coincide con Rickie Lee Jones, pero en este caso lo tengo claro). También leí, pero no tengo la fecha, que Nick Cave vendrá en octubre con 2 Bad Seeds para leer su nueva obra e interpretar algo de su música en formato raro. De la visita de The Cult me olvido, ya que no pasa por Barna y en este momento no me planteo un viaje a Madrid o Valencia para ver el Love Live Tour, que seguro será grande. Por cierto, en el BAM (Barcelona, Fiestas de la Merçè) estarán tocando gratis The Hives.
Lo que si tengo en mente, aunque no está el horno para bollos, es moverme a Amsterdam o Londres a ver a los Tragically Hip, gran grupo canadiense desconocido por estos lares y de los que en breve tendrás más información. Pero, pero, pero… lo que parece irremediable, de confirmarse la noticia que ha lanzado Pollstar sobre información de Ticketmaster, es viajar a donde sea para ver a Van Halen, que el para el próximo 2010 planean un tour mundial. La web oficial del grupo está estática y no informa de nada desde hace meses, pero puede resultar sintómatico de que algo se cuece el hecho de que hayan activado una página oficial el Facebook. Además los rumores apuntan a que Eddie quiere grabar nuevos temas y ¡editar disco! … con David Lee Roth, por supuesto. Ya hace dias que no duermo sólo de pensar en todo esto.
Van Halen, Jump (1984): el mejor guitarrista de la historia lo demuestra únicamente en el solo… y se revela como un magnífico creador de riffs… esta vez a los teclados. Si este tema no te despierta, pocos lo harán.